miércoles, julio 25, 2007
miércoles, julio 11, 2007
La historia se repite

La aproximación del invierno trae algo más que turistas a la ciudad. Ya conocemos los beneficios y los problemas de estación que surgen indefectiblemente con su aparición, pero este año hay un murmullo generalizado tanto a nivel nacional como local, centrado en la renombrada “crisis energética”.
Esta vez es el turno de Bariloche y del abastecimiento de la energía eléctrica. El crecimiento sostenido de la ciudad obliga, lógicamente, a la implementación estructural de los servicios, además de la previsión natural que debe analizarse a fines de poder amortiguar el aumento del consumo que generan las necesidades de quienes nos visitan cada temporada.
Recientemente se comenzó a advertir que el transformador de potencia, que reduce de 132 a 33 kilovatios la electricidad, no estaría en condiciones de afrontar la demanda de potencia de una ciudad como San Carlos de Bariloche en plena temporada invernal.
Frente a esto surge una clara preocupación y varios interrogantes. Si bien Bariloche cuenta con “reserva fría”; dos usinas a gas y una central hidroeléctrica muy pequeña; el costo de la puesta en marcha de estas generadoras alternativas sería muy grande, y el problema de base no estaría resuelto de cuajo, ya que el acrecentamiento de la ciudad debe ir acompañado por una red que sea capaz de prosperar proporcionalmente al desarrollo progresivo de las necesidades que hoy son una realidad y que continuarán siéndolo.
“La ampliación de potencia en la estación transformadora La Paloma operada por Edersa es desde el punto de vista técnico, una de las deudas pendientes y por ello la citada empresa y el gobierno de Río Negro realizarán un esfuerzo conjunto para asegurarle a Bariloche el abastecimiento que requiere a partir del invierno de 2007”, aseguran fuentes de la CEB.
Para la actual temporada los 45 MVA de potencia disponibles en La Paloma están al límite de lo que la ciudad demanda en los picos de máximo consumo, por lo que tal vez sea necesario apelar a la generación propia en algunos momentos para evitar cortes. Para complementar la ampliación de potencia y garantizar calidad en el servicio, la CEB debe realizar inversiones que hasta ahora han sido postergadas, “por el retraso tarifario de años”. Según dicha empresa, “una justa y equitativa actualización de tarifas posibilitaría afrontar con mayor holgura una segunda línea de 33 KV entre la Paloma y Cipresales, prevista también para el invierno 2007”.
Los transformadores son propiedad de Transener, que es la empresa encargada de distribuir la energía de alta tensión, aunque según lo conversado en la CEB, hay excepciones. La distribuidora de la Provincia de Río Negro es Edersa, y a nivel local, la que sub-distribuye, es la CEB. Para ser más gráficos, los cables de Edersa llegan hasta cierto punto donde se unen con los de la CEB.
La advertencia fue realizada a partir del sostenido crecimiento de la demanda en Bariloche, a un promedio del 10 % anual en los últimos tres años. Por consiguiente, y según fuentes de la CEB, “tanto la Provincia, el transportista y la CEB como distribuidora deben aportar lo suyo para acompañar el desarrollo de Bariloche con un servicio eléctrico acorde a la favorable tendencia de su economía en los últimos años”.
Si la crisis fuera a nivel nacional, lo lógico sería pensar que las responsabilidades obedecerían a la escala nacional, pero si el desabastecimiento de energía se produce por cuestiones de distribución en la ciudad, la responsabilidad recaería en la empresa distribuidora, en este caso la CEB. Pero el mapa de la energía eléctrica no es tan fácil de resolver, y a pesar de las próximas soluciones conjuntas (¿?), se sabe que esta temporada estaremos rozando el límite. Y si bien desde la CEB nos dicen que se apelará a otras formas de generación, nada nos asegura que algunos sectores de la ciudad no sufran cortes de energía.
“Es indudable que para proyectar soluciones a largo plazo, el mayor compromiso debe ser asumido en materia eléctrica por los poderes de decisión tanto nacional como provincial”, sostienen fuentes de la Cooperativa. Por esa razón es que la CEB continúa insistiendo ante el Consejo Federal de Energía Eléctrica para que se incluya a Bariloche en la Revisión de Prioridades de Obras del Plan Federal II, que permitiría concretar un emprendimiento fundamental: conectar a la ciudad a una segunda línea de abastecimiento para dejar atrás la actual fragilidad del sistema de alimentación al depender de una sola fuente en 132 KV como lo es el tendido Alipiba (Alicura-Pilcaniyeu-Bariloche).
Hablar de la crisis energética argentina, no sólo genera preocupación, sino que para las distribuidoras menores a veces se presenta como una excusa conveniente, una posibilidad oportuna para generalizar y buscar compromisos conjuntos. Pero en este caso las jurisdicciones parecen estar bien delimitadas, y del mismo modo deberían estarlo las responsabilidades.
La administración del servicio que otorga energía eléctrica está en manos de la Cooperativa de Electricidad Bariloche, donde no todo se encuentra funcionando óptimamente, pero a su vez depende de un sistema general que transgrede el espacio local. Una vez más estamos frente a un tema donde abundan las preguntas y las necesidades, y donde faltan respuestas y soluciones inmediatas. Lo de siempre, culpas repartidas y usuarios sin respuestas......
miércoles, julio 04, 2007
Huelga en la cocina hasta encontrar explicaciones

domingo, julio 01, 2007
jueves, junio 21, 2007
La noche que el tango dejó de ser triste

Mi tío es milonguero y vive en el exterior hace muchos años ya, pero visita su ciudad natal cada vez que puede. El domingo pasado terminamos saliendo solos por varias razones, y me dejé llevar por sus intereses para sumergirme en la ciudad de la furia y descubrirla de otro modo. Caminamos por las calles nocturnas de Buenos Aires cruzando la 9 de Julio más de una vez para recorrer la mayor cantidad de milongas posibles.
Nunca imaginé que el tango tuviera tantas aristas, tantos matices, tantos adeptos… jóvenes, adultos, viejos, gordos, flacos, orientales, norteamericanos, europeos, adolescentes… desconocidos conociéndose en la pista. Y allí estaba mi tío, respondiendo mis preguntas en una mesa redondita al borde de la pista, mientras observaba a las potenciales compañeras de baile.
La música tiende a escurrirse por los parlantes logrando juntar muchas parejas dispuestas a enredar y desenredar pasos, hasta que la cumparcita suena anunciando el fin de la velada. Las luces casi nunca son muy pronunciadas (no sé si porque dan real ambientación al lugar o porque deben disimular el desgaste del inmueble).
Los hombres tienen que mirar a las mujeres y esperar a que alguna no esquive la mirada, esa es la señal más alentadora, pues a partir de allí, el hombre cabecea, se acerca, y la invita a bailar. El código milonguero es inagotable, eso lo dejo para el próximo capítulo. Lo que sí puedo decir es que hay costumbres muy viejas que perduran, así como también el contenido de las tandas musicales.
Están los que van solos o en pareja, y por lo general se sientan en un lugar específico que demuestra su nivel de predisposición al baile. Están los pitucos, los informales que van en zapatillas, los que se engominan al mejor estilo Gardel y los que se ponen desodorante en el cuello para conquistar a sus compañeras.
Mi tío bailó en todas las milongas visitadas esa noche. Su rostro irradiaba felicidad y concentración al mismo tiempo, mientras yo esquivaba miradas masculinas y escribía mis pareceres en una servilleta que tomé de
La cumparcita ya comenzó a sonar de fondo, pero no sé exactamente qué se detonó en mí esa noche bizarra. Fue como un exprimidísimo resumen o un breve adelanto. Tal vez sea sólo un vistazo a un mundo al cual atiné a asomarme como mera observadora de la mano de un familiar muy querido, o quizás represente un maravilloso umbral optimista, porque esa noche el tango dejó de ser triste para convertirse en algo más.
miércoles, junio 20, 2007
Mis primeras acuarelas "aceptables"
sábado, junio 09, 2007
Nota recomendada del día
Supongo que debo dirigirme a vos, mi querido amigo Max D, porque sos el único que deja huellas en este espacio. Bueno, la nota no dice nada nuevo, pero está tan bien escrita... que ¡vale la pena!
Creo que en breve le cambiaré el nombre al blog, porque es una cualidad interesante esto de ser "unidireccional y unireceptivo", con la exclusividad y el honor de tenerte como único lector... Es como viajar en sentidos diferentes pero siempre dar con un mismo destino, que por cierto no resulta ser monótono gracias al aporte de tus comentarios siempre variados.
lunes, mayo 28, 2007
Trasladarse en un país estancado

Trasladarse en Argentina pasó a ser un desafío mayor: cortes de fronteras, calles en pésimo estado, rutas peligrosas, impuntualidad en servicios terrestres y aéreos, pasos internacionales complicados, trenes en mal estado… y la lista continúa.
El tránsito urbano se complica en casi todas sus ciudades. Trasladarse y estacionar, sugieren un alto grado de stress que varía según la zona y el conductor. El estado de las calles, arterias y rutas abre un abanico importante de discusiones. El acceso a la capital es sumamente engorroso, como así también lo es el viaje en ómnibus por cualquier ruta del país, donde la señalización, los piquetes, y la falta de prevención debido a las condiciones climáticas particulares de cada zona, pueden jugarnos una muy mala pasada.
El grado de desinformación de las terminales de ómnibus también perjudica a los usuarios. Hay días claves donde caminar con un bolsito de mano por
Puntualizando la capital y las grandes urbes, podemos encontrar nuestros incidentes ferroviarios de cada día. Subtes y trenes que brindan servicios fácilmente cuestionables y que en muchos trayectos funcionan del mismo modo y con los mismos recursos que hace diez años atrás.
El tránsito aéreo merece un capítulo aparte por varias cuestiones: huelgas permanentes, radares inexistentes o inoperables, naves de mantenimiento dudoso. A diario nos bombardean con noticias relacionadas a tal o cual gremio aeronáutico que decidió no trabajar ese día. Honestamente admito que ya perdí la cuenta, entre quienes operan en pista, los maleteros, los pilotos, los empleados de mostrador, los controladores de Fuerza Aérea, la policía aeronáutica, las azafatas de pollera corta o los perros del operativo antidrogas. Todos los días leo, oigo o veo alguna noticia relacionada al tema, que por supuesto acaba con quejas dobles: los que por alguna razón deciden no continuar operando y los que tienen su pasaje en mano y están varados esperando respuestas.
Más allá de la ironía que se intenta demostrar, en todos los casos, la seguridad es un tema fundamental, así como también los derechos de los usuarios que a pesar de pagar por un servicio, deben rezar llegar a salvo y a horario… ah! y al destino que decidieron ir! Si! Porque en algunos casos, se paga un precio mayor por un “destino elite” como San Martín de los Andes y a la mitad del vuelo, el piloto anuncia el aterrizaje en San Carlos de Bariloche. El traslado terrestre de una ciudad a otra corre por cuenta del pasajero. Y las respuestas son de lo más variadas, eso si, cuando las hay…Y para los que se preguntan, esto pasa hace muchos años.
En cuanto a los peatones y ciclistas, muy poco es lo que se respeta y muy poco es lo que se hace para crear espacios exclusivos. Ambos hacen malabares para acceder y manejarse en espacios peligrosamente reducidos. Pero también, al contrario de lo que se suele asumir, la educación vial no es sólo para los automovilistas. Muchos peatones cruzan en cualquier lado y miran mal a quienes están sentados frente al avolante, sin percatarse de que existen lugares designados para hacerlo.
¿Qué pasa con la movilidad en este país? ¿Por qué cuesta tanto avanzar? ¿Qué es lo que verdaderamente nos detiene o nos obstaculiza el paso? Mi conclusión es muy vaga, pero no dejo de pensar que todo esto es reflejo de un cambio social atorado, una necesidad mutilada, una decisión de andar pero con la inseguridad, el desinterés y la desinformación a cuestas…
sábado, mayo 12, 2007
martes, mayo 08, 2007
lunes, abril 30, 2007
Los riesgos de hacer fila en Bariloche


Hace un par de semanas tuve la increíble oportunidad de ir a ver a Julio Bocca en su tour de despedida. Mientras hacía la cola en la entrada de Bomberos Voluntarios con mi entrada no numerada en mano(si, Julio Bocca en Bomberos, si, aunque les cueste creerlo), observaba como la fila en lugar de alargarse, se ensanchaba.
Acá todos se conocen, y más aun cuando se trata de conseguir buenas ubicaciones en tiempo record en las incómodas gradas de concreto de Bomberos Voluntarios. "¡Uy, mi compañerita de primer grado b, que está parada cerca de la puerta, qué conveniente!", "Mirá vos, ¿qué hace el verdulero del barrio donde viví hace 13 años en la fila?, ¡qué loco encontrarnos justo acá!". Y así sucesivamente, se encontraba la gente improvisando conversaciones poco interesantes, sumándose a los costados de la vereda, en lugar de ir al final de la cola.
Las puertas se abrieron y la fila avanzó despacio, debido a la angostura inevitable que provocó el efecto embudo del ingreso frente a los grupos conventilleros que directamente ya se instalaban en la vereda.
Y por si todavía les interesa saber, el espectáculo valió la pena, a pesar de la lejanía de sus protagonistas...
viernes, abril 27, 2007
¿Curiosidad o triste realidad?
Empleado de OCA:_ Oca24 HS es lo más rápido, estaría llegando el lunes.
Euphoria: _ Pero hoy es viernes...¿hay 3 días y medio de viaje?, ¿no son 24 hs......?
Empleado de OCA:_Es que sale mañana sábado la carta.
Euphoria:_Pero son las 9 AM del viernes, ¿no sale hoy?
Empleado de OCA:_No, sale mañana. Y se cuentan 24hs sólo de los días hábiles.
Euphoria:_ Pero si sale mañana es porque mañana por la mañana trabajan, me parece que cobran por un servicio que no dan.
Empleado de Oca: _ La otra opción es la certificada, pero llegaría el miércoles.
Sellá el sobre, meté la carta en el buzón de una vez y listo. Es como encontrarse con un muro.No tengo opción, no puede llegar el miércoles. Voy temprano para que salga en el día pero es lo mismo que nada... tipo que el tipo nada.
miércoles, abril 25, 2007
Palabras que comparto, para compartir con Uds!
Lo dice la economista Nuria Chinchilla, especialista en gestión de empresas, en una entrevista publicada en LA NACIÓN esta mañana... interesante para reflexionar. Imperdible la visión de la maternidad en relación al trabajo!
MADRID.– En tiempos de Ségolène Royal y de Hillary Clinton, una de las expertas más reconocidas en España en materia de gestión femenina –para nada enrolada en el feminismo clásico– dice: “En la Argentina hay un machismo vergonzoso, y lo peor es que no se dan cuenta”.
De apellido con resonancias risueñas para los usos argentinos, la doctora Nuria Chinchilla es, desde el motor de su sede catalana, directora de un innovador departamento de investigación empresarial en la pujante economía española.
Se trata del Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE, la prestigiosa escuela de negocios de la Universidad de Navarra, que desde hace siete años diagnostica y certifica la habilidad empresarial para incorporar talento femenino “a partir de políticas de fondo y no de demagogia de tribuna”.
“Las mujeres y los hombres no somos iguales en la conducción. Hay un talento típicamente femenino, que cada vez se valora más”, afirma esta mujer que habla siete idiomas, el ruso incluido. “Debo de tener alguna facilidad”, bromea.
LA NACION supo de su existencia en una circunstancia curiosa: el IESE estrenaba aquí nueva sede. Los reyes Juan Carlos y Sofía presidían el acto. En su visita, saludaron el empeño del departamento a cargo de Chinchilla, y dijeron que éste era capaz de medir la habilidad para romper con viejas estructuras a partir del ejercicio del sentido común.
-¿De verdad cree que hay una forma femenina de conducir?
-Absolutamente. Somos distintos no sólo en lo biológico, sino también en lo psicológico, en la forma de ver la realidad. Muy básicamente, un hombre suele ser más rápido para pensar en estrategias de futuro. La mujer es más rápida para llegar al fondo de las cosas y anticipar mejor las consecuencias. Además, una mujer suele establecer una conducción más cercana a las personas y suele trabajar mejor en equipo, porque le importa más la influencia que el poder. El hombre se distancia más y toma decisiones estratégicas con mayor rapidez.
-¿Y por qué, entonces, la "conducción femenina" no se nota tanto como, digamos, la "literatura femenina"?
-Por una cuestión de supervivencia. En un mundo masculino, con muchos hombres y muy pocas mujeres al mando, la mujer tiende a mimetizarse para sobrevivir. Cambia su personalidad y pierde parte de su feminidad. Esa es la pena.
-¿Cómo es ese fenómeno?
-Los que están arriba son hombres. No hay, casi, referentes femeninos. Entonces ¿a quién vas a emular? Eso es lo que ha venido ocurriendo y lo que empieza a cambiar, con cada vez más mujeres que sí son agentes de cambio, que son capaces de conducir sin perder su feminidad y que son tan talentosas y tan valientes que logran que su capacidad de mandar sea aceptada. En España no hay antecedentes de mujeres directivas en grandes empresas, aunque ya tenemos un 33 por ciento en esas funciones en pequeñas y medianas empresas. Son paradigmáticos los casos de Amparo Moraleda, presidenta de IBM para toda España, y de Rosa María García, con igual cargo en Microsoft. Ella ganó un premio como empresaria y, cuando llegó la hora, se tomó sus cuatro meses de licencia por maternidad. Un ejemplo de lo que hay que hacer, para lo que se requiere coraje. Realmente se animó a cambiar una cultura de empresa. Lo que no se termina de valorar es que la maternidad, igual que la paternidad, desarrolla competencias magníficas para las compañías. Paciencia, delegación, planificación, trabajo en equipo, comunicación. Mil temas que son trasladables a la empresa, a lo que se suma el mayor compromiso.
-Pero la maternidad no parece incorporada como valor en una empresa.
-¡Claro que no...! ¡Por miopía! Yo diría que es lo primero que habría que poner en un currículum, en lugar de ocultarlo, como, tristemente, ocurre ahora. Porque ése es el dato más relevante para quien nos va a contratar: no es lo mismo estar soltero, sin compromisos, que estar casada y con hijos, o tener padres mayores dependientes y haber sabido salir adelante. Eso significa que se poseen muchísimas habilidades, que algunas empresas empiezan a valorar. Aquí, en el IESE, hacemos un diagnóstico y damos certificados de "empresa familiarmente responsable". Es una cuestión que empieza a hacer ruido y que también sirve para cazar talentos: es algo que buscan quienes no quieren vivir sólo para trabajar, quienes buscan tener una vida, además de un trabajo.
-¿Es buena o mala la discriminación positiva en favor de la mujer?
-Todo lo que sea poner cuotas rebaja el valor de los beneficiados. Es evidente que, aun así, su aplicación coincidió con ciertas mejoras. Lo que no se sabrá nunca es si se avanzó por causa de los cupos o si ocurrió a pesar de ellos. El cupo es el camino fácil. Lo verdaderamente importante es trabajar en la eliminación de los obstáculos que realmente impiden que una mujer pueda ser trabajadora y alcanzar cargos de responsabilidad. Y eso, por ejemplo, se vincula directamente con políticas de flexibilidad, de conciliación y de apoyo a empresas que las lleven adelante. Pero eso da menos votos.
-Hablando de votos: en épocas de Ségolène y de Hillary, ¿se dan las mismas dificultades para las mujeres en política?
-En ese campo, son todavía más evidentes. Allí, sí: salvo que te la ganes a pulso, con un talento superlativo, te destrozarán diciéndote que estás allí por el cupo o cuota.
-De alguna manera, esto ocurre con el "gabinete de igualdad" del presidente Rodríguez Zapatero, a cuyas integrantes con faldas se las denuesta diciéndoles "ministras cuota" cuando, a lo mejor, tienen tanto o tan poco brillo como el resto de los ministros.
-Es una muestra de cómo las cuotas, en lugar de ayudar a las mujeres, las penalizan...
-¿Qué pasará con la ley socialista que obliga a las empresas a tener cupos para mujeres en sus consejos directivos?
-Lo mismo. Habrá trampa. Las empresas privadas siempre encuentran la manera de burlar lo que, caprichosamente, se les quiere imponer. Pondrán "mujeres florero", que hagan lo que se les diga, o serán las secretarias, las amigas o quienes sean de los señores que están allí. Todo eso es más fácil que pensar en políticas de fondo que permitan desarrollar y aprovechar talentos ahora dormidos.
-Usted ha estado en la Argentina. ¿Cuál es su visión de este tema en mi país?
-Culturalmente hay allí, por decirlo con elegancia, un machismo interesante. La verdad es que impera un machismo que es una vergüenza. Y la vergüenza es que no se hace nada por cambiarlo. El primer problema es que ustedes no son conscientes de que existe. Y no saben cómo cambiar las cosas. Hay una serie de omisiones graves. No se hace prácticamente nada por cambiar.
-¡Caramba! Eso caerá mal a los argentinos, que -con justa razón- se consideran los hombres más caballerosos del mundo.
-Eso es verdad y es, sin duda, bonito. La caballerosidad es manifiesta y ojalá no la pierdan nunca. Pero, llevada al extremo, lo que hace es mantener una situación que es una triste gracia. Una mujer que en la Argentina tenga un cargo con un poco de nivel pagará matándose por ser al mismo tiempo un ama de casa perfecta.
-¿Y cómo se manifiesta ese "machismo vergonzoso"?
-Para empezar, en la manera de hablar, que mucho revela. Se utilizan allí palabras como "la chica, la nena, la piba" para hablar de las mujeres. Y siempre es como que ellas les van a servir el café, que jamás están al mismo nivel que ellos. Ellas serán las que trabajan, pero las medallas son de ellos, que están más alto. Y muchas veces la mujer carga más de lo que puede. Y eso es una injusticia grande. Ese fue el impacto que me llevé.
-Es curioso, porque la porteña, sobre todo, se considera una sociedad, entre comillas, moderna.
-[Se ríe] Bueno, ya ve, España también es muy moderna, pero hay una serie de modos de pensar y de estructuras internas que cuesta romper. Sobre todo, cuando han tenido éxito...
Por Silvia Pisani
Corresponsal en España
miércoles, abril 18, 2007
El encanto de los viernes lluviosos

Pero el aluvión de beneficios que acarrean los viernes es insuperable; en cuanto que existe una vaga visión de las pretensiones que uno tiene para el fin de semana. En primer lugar, es el anuncio de las potenciales horas de sueño que se avecinan, a pesar de que muchas veces cuando contamos con esa posibilidad de dormir más, simplemente no la aprovechamos.
Las horas de los viernes se transforman en el preludio de la libertad. Ese es el verdadero goce. Esa libertad que abarca las pequeñas elecciones que podemos hacer los sábados y los domingos. Comer un asado con amigos, ir al cine, desayunar durante horas, practicar nuestro deporte favorito o visitar la gente que queremos. Claro que estas actividades a veces también se hacen rutinarias y nuestro fin de semana termina siendo un rally de obligaciones. Pero más allá de eso, siempre hay momentos para las elecciones autónomas.
Ahora bien, ¿qué sucede cuando se presenta un viernes lluvioso?, ¿qué tipo de tormenta puede opacar el fin de semana que se avecina? Salvo que tengamos planeado pasar el día al aire libre, nada podría menguar el efecto anticipatorio del último día hábil de la semana.
Si los viernes son grises y mojados, casi automáticamente imagino durmiéndome al ritmo desparejo de la lluvia en el techo debajo de una gruesa frazada, recordando que quedan dos días más para el letargo. Es un bienestar sin comparación.
Es justamente la estructura temporal interna de los viernes la que supera cualquier condición climática desfavorable, y que inclusive acentúa el regocijo de la sensación de saber que se avecinan dos días de merecido descanso. Los nubarrones lluviosos que trae el viento salvaje no son capaces de ensombrecer el preciso momento del atardecer de los viernes, que nada tiene en común con las horas finales de cualquier otro día de la semana.
viernes, abril 06, 2007
Maestra inconsciente
Llego al colegio. Acomodo mis cosas y espero la llegada de los niños. Personas únicas. ç
Siempre lo mismo: no sé qué me deparará el día. La rutina está llena de rutina, claro, pero a diferencia de otras profesiones, la docencia es antirutina. Después de darle vueltas al asunto, llegué a la conclusión de que los educadores que ven la docencia como rutina tediosa, no disfrutan de lo que hacen y provocan la misma sensación en los educandos. ¿Será así de simple?. No sé. Es sólo una idea, algo que se observa a menudo y que repercute directamente en la capacidad de improvisar, de acrecentar el desarrollo de las curiosidades y preguntas que aparecen sin planificaciones de por medio. Las formas de enseñar son diversas, y desde la experiencia sólo puedo decir que no tengo un método de libro, no reparo en una forma precisa, de hecho, no sé como es que enseño. Me divierto, lo disfruto, me dejo llevar por los chicos y hago que comprendan y aprendan conceptos casi sin darse cuenta. Si ellos se ríen y me miran concentrados sin sacarme los ojos de encima, ahi mismo, en ese instante, trato de que sigan sonriendo, porque en ese goce por verme haciendo torpezas o diciendo cosas ridículas, aparece una palabra nueva, una estructura nueva del lenguaje, o más aun, un vínculo único entre nosotros, que utilizaré hasta fin de año, para continuar cosechando sonrisas.
Lo más raro es que no pensé todas estas cosas para dar clases. Un día entré a un salón y así es como sucedió. Recién ahora estoy tratando de entender como es que se generan lazos y aprendizajes... ¡ de manera inconsciente!
domingo, marzo 25, 2007
lunes, febrero 19, 2007
¿Definiciones?
nunca es demasiado,
infinito es incalculable,
normal es mediocre,
inmortal es curioso y atemorizante.
Milagro es un imposible quizás.
Amor lo es todo.
Creo.
No soy
Soy el viento en la quietud circundante.
Soy caníbal y violeta arrasante,
soy trazado audaz en los pasteles precisos.
Soy historia abandonada en espacios ilegibles.
Soy irregularidad culpable en la pulcritud estampada.
Y así no soy,
y dejo de ser,
porque los sueños no tienen lugar.
jueves, febrero 08, 2007
La postal detrás de la postal

Lago planchado, nada de viento, el reflejo casi perfecto de las montañas nevadas en el agua, el sol prometedor se asoma sin verguenza...
Los barilochenses saben a lo que me refiero: a esos días imperdibles, únicos, espectaculares.
¡Pero ojo! Si usted es turista y le prometieron (y cobraron) una habitación con vista al Nahuel Huapi, infórmese... y si no tiene a quien preguntar, les dejo este espacio abierto. Trataremos de ser fieles a la realidad y contarle que la ciudad se esmera en afear el entorno, ignorándolo "casi" por completo. Digo "casi" porque podría ser peor. En lugar de un desprolijo cableado quizás a alguien se le ocurre levantar un muro...





