jueves, septiembre 18, 2008

Euphoria POR y EN la Copa Davis




Mañana a las 11 hs larga el primer punto de una de las semifinales de la Copa Davis. Argentina enfrenta a Rusia en Parque Roca con Nalbandian, Del Potro, Cañas y Calleri. Argentina fue finalista en el 1981 y en 2006. Si se gana esta serie, enfrentará al ganador de España y Estados Unidos aquí. ¿No sería oportuno , por demás conveniente y especialmente eufórico jugar una final de Copa Davis en casa?

Mañana estaré entre el público. El pronóstico no viene bien, se anuncian lluvias y nubes para el fin de semana. Si es así, llevaré una campera roja para que me reconozcan por tv. No llevaré bandera, ni disfraz, ni nada.

viernes, septiembre 12, 2008

miércoles, septiembre 10, 2008

Tras vestidores

Me resulta entretenido observar el comportamiento de hombres y mujeres de compras en un shopping. Aunque muchas de sus acciones son predecibles y no logran sorprender demasiado, sigo divirtiéndome ante la comparación que surge indefectiblemente ante mis ojos.

Cuando un hombre sale en busca de una prenda, va acompañado de una mujer. Cuando una mujer sale en busca de lo mismo, va acompañada de otra mujer. Hay casos excepcionales, como en toda regla, donde la mujer obliga al hombre a dar su opinión, pero ojo, más vale que esa opinión esté enteramente alineada con lo que opina ella, porque si sucede lo contrario o en el peor de los casos, él tiene la osadía de mostrarse desinteresado frente a ese chalequito atigrado que ella tanto quería probarse, ella seguramente lo interpretará como un desinterés general, una especie de apatía extrema hacia ella.

Cuando un hombre entra a un vestidor y se viste con las prendas elegidas, corre la cortina y busca la aprobación femenina instantánea. Una mujer corre la cortina frunciendo el ceño mientras mira su trasero en el espejo aclarando que el atuendo no luce según lo esperado.

No obstante, percibo que la importancia que le dan muchos hombres y muchas mujeres a sus indumentarias cada día se nivela más. Hay mujeres que no recaen en el detalle de combinar, de estar actualizadas en la moda o de buscar las ofertas o el accesorio infaltable de la temporada. Y del mismo modo veo cada vez más hombres dispuestos a conocer los tonos más afines a sus estilos y a buscar la camisa de corte novedoso, el sweater de cuello moderno o ese innovador par de zapatos que andan caminando por ahí.

viernes, agosto 29, 2008

Ñam, ñam...


Hoy pasé caminando por la puerta del Sindicato de Alfajoreros.


¡UPS! ¡Ni sabía que existía!

viernes, agosto 22, 2008

Dos caras de un mismo personaje



Hoy entré a la misma fotocopiadora de siempre y me quedé atónita mirando unos stickers. ¿Regresión? Tal vez. ¿Nostalgia? Tal vez. ¿Recuerdos? Muchos.

Eso si, los stickers eran de la nueva versión de "Strawberry Shortcake" aquí conocida como "Frutillitas".

En los `80 era muy fan de esos dibujitos. Eran tan dulces... pero el personaje actual es muy moderno. Ahora resulta que usa sombrero de jardinera, jeans y soquetes blancos en lugar de vestido y medias largas rayadas verdes y blancas. Su pelo es corto y no rizado como antes.

La kiosquera reparó en mi interés y me dijo "te los regalo".

"No, no, de ninguna manera" le contesté mientras sacaba un billete para pagar los stickers.

En fin, no aceptó el dinero y me traje las calcos de esta nueva Frutillitas que usa jeans, anda con valijas y mochilas, en lugar de canastas llenas de frutos rojos. Ah! y se ata el buzo a la cintura haciéndose la canchera, nada más lejos del personaje original.

Próximamente: La increíble mutación de Kitty.

martes, agosto 12, 2008

El caballero y la vagabunda



Esta es la historia de un perro que se murió de amor. El hecho fue contado por Ernesto, un compañero de la clase de pintura, quien tenía un dobermann.


Un buen día apareció una perra callejera en la vereda de su casa, y con su manto gris envolvió de amor al solitario dobermann. Ernesto y su familia decidieron adoptarla. La llamaron “Linda”.
Cuando Linda se escapaba de noche, sin poder eludir sus viejos hábitos vagabundos, el dobermann se dedicaba a extrañarla sonoramente a través de los aullidos que lograban interrumpir los sueños de todo el barrio.


Fue durante una tarde, después de que Ernesto llegara a su casa . Linda estaba recostada en la vereda y su dueño pudo ver que algo muy grande sobresalía de su lomo. Inmediatamente llamó al veterinario.


“Es cáncer y está toda tomada”, dijo el veterinario sin vueltas. Ernesto decidió armarle un cálido rincón en el jardín, donde la perra se sintiera lo más cómoda posible. El dobermann no se separaba de ella ni un minuto, y fue así como también resultó ser el principal testigo de su partida.


Ernesto sacó a Linda del jardín y decidió enterrarla cerca de la vereda. Hizo un pozo bien profundo y luego de enterrarla, colocó unas lajas con cemento. El dobermann se escabullía día y noche para recostarse sobre esas lajas, y las rasqueteaba desesperadamente con sus patas. Dejó de alimentarse y tres días después murió. Al parecer la vida no era igual sin Linda y su amor por ella pudo más que sus instintos de supervivencia.

jueves, agosto 07, 2008

Defendiendo a los cactus

Hace un tiempo alguien me preguntó por qué tenía plantas "tan agresivas" en mi hogar. Indudablemente, esa persona relacionó los pinchudos miembros de los pobres cactus que tenía repartidos por la casa con la agresión y la hostilidad.

Resulta que para mi son muy estéticos, prácticos (requieren poco cuidado) y nunca les vi una veta agresora u ofensiva...pero por lo visto, mejor dicho, por lo leído en este chiste de Mafalda, más de uno los condena a la connotación negativa.

¡Pobres plantas! ¿Qué culpa tienen?







miércoles, julio 30, 2008

domingo, julio 27, 2008

Boyando entre la rendición y el riesgo de la osadía




Por una de esas casualidades de la vida o por esas causalidades del ámbito laboral, he comenzado a leer material relacionado con el liderazgo empresarial, el autoconocimiento, la negociación creativa, ejercicios sobre el yo ideal y la autogestión.


Justo cuando comenzaba a rendirme, a aceptar que el trabajo ideal no existe y a comprender que las ganancias económicas son directamente proporcionales a las cosas que no disfruto hacer, justo cuando pensé que estaba “madurando” ese aspecto tan adolescente, tan infantil y tan caprichoso de buscar la combinación ideal entre vocación e ingreso, justo en ese momento caen en mis manos textos con preguntas puntuales como How to get stuck in the wrong career? de Herminia Ibarra.
"Son pocos los que se dan el lujo de hacer lo qe les gusta y ganar dinero", frase repetida pero muy cierta.
Algunos de los contenidos que leí insinúan que las personas que nos rodean cotidianamente colaboran con la construcción de la visión de uno mismo, pero en mi caso percibo que gente muy cercana a mi tiene muy diferentes visiones y eso también aporta a este eterno boyar, a esta sensación de no estar en una actividad al 100%. Nuevas dudas aparecen, ¿seré muy influenciable? ¿será acertada la decisión de consultar a terceros?Dudas hay muchas pero la gran dueña y señora de todas las dudas es la que ronda la idea de qué hacer y cómo llevarlo a cabo.
Charlando con gente del ámbito laboral, descubro que casi todos están en la misma situación. Me sentí reconfortada por la empatía y por el proceso de identificación mutua que se generó, pero al mismo tiempo tuve un atisbo de envidia, de desesperación. Entonces resurgió un pensamiento que continuó torturándome con esto de la inmadurez, de la aceptación de la situación y del entorno. “Es lo que hay” dicen los españoles con realismo. “Es lo que hay, pero…” es lo que me sale decir a mi.

Los peros parecen ser mi especialidad, según lo que me han dicho en muchas oportunidades, pero, ja, evidentemente esto es algo que no puedo evitar preguntarme una y otra vez. Y con cada pregunta surge con más y más fuerza la idea de la aplicación misma.

Para trasladarlo al ámbito de las emociones, es como correr aceleradamente en la cinta del gimnasio. Uno siente la mente girar sobre lo mismo una y otra vez sin lograr moverse de ese mismísimo punto, como si el pensamiento se estrellara inevitablemente en el estancamiento.

Boyar se transforma en algo tolerable, pero muchas veces las aguas se agitan y la desesperación arrasa con fuerza. El hecho de rendirse en manos de la rutina que poco aporta o acabar enfrentando los miedos que genera lo desconocido, terminan siendo situaciones que se anulan, se compensan, y se equilibran en este estado de plancha conformista que se agita cuando las pulsaciones se elevan, los minutos rebalsan y los kilómetros se acumulan en la cinta del gimnasio.

sábado, julio 19, 2008

Deportes hechos percha



Les presento algunos de los elementos diseñados en Beijing especialmente para estas olimpíadas. ¡Se ganaron mis aplausos!

jueves, julio 17, 2008

Repelente dulzura

¿Han pensando alguna vez en los nombres de los jardines de infantes?

Cada rubro tiene su estética nominal. En general las peluquerías se detacan por los nombres propios compuestos y las fábricas de pastas llevan nombres italianos, pero los adorables jardines de infantes se identifican por los nombres que rozan el ensueño en un mundo de fantasía demasiado acaramelado para mi gusto.

En esa categoría entran "Mundo Maravilloso", "Mundo del Sol", "Arco Iris", "El bosque encantado", "Mil maravillas", y también están los saborizados "Dulce de leche", "Crema y Chocolate", "Vainilla amarilla"... ¡en fin!

Por ahora el más realista parece ser "Reino del Revés", inspirado en la letra de la canción de la genial María Elena Wlash.

martes, julio 08, 2008

Casi lo mismo

Pongo la media derecha por encima del pantalón, ajusto mi mochila y me subo a la bici. Pongo un cambio intermedio para pedalear cómodamente por si hace falta. Me lanzo por la senda y comienzo a sentir el tembleque en los brazos. Siento el mismo efecto en la cara y trato de fijar la mirada en el suelo. ¡Pero si son adoquines! En un momento llegué a pensar que estaba en pleno descenso del Cerro Otto.

viernes, junio 27, 2008

Señor Vecino:


Algunas aclaraciones a modo de preludio. Muy a mi pesar es usted mi vecino, vecino a quien no considero ningún señor.
Mis caminatas por el barrio se han convertido en situaciones recurrentes que se esmeran por esquivar el campo minado de materia fecal canina. La vereda por donde todos circulamos a ritmos diferentes es hoy una senda resbalosa y sucia. Señor vecino, una vez más, y esta vez con tono más irónico, le repito, en nombre de muchos, junte, levante, saque la caca de su perro. Hágase cargo de su mascota como de si mismo, no ensucie la vía pública. Pública, ¿me lee bien? Pública.
Y otra aclaración más para el cierre y para evitar dudas: amo las mascotas, adoro los animales y me encanta compartir tiempo con ellos.

miércoles, junio 25, 2008

Tiempos


Dedico estas líneas a esos elementos, hábitos y situaciones que se daban hace muy poco pero que simbolizan una eternidad en nuestra actual percepción temporal.

Por ejemplo:


-¿Se acuerdan cuando se podía fumar sin piedad en los aviones o cuando los choferes de los colectivos hacían malabares manejando, cobrando y cortando el boleto al ritmo del timbre de la puerta trasera?
-¿Se acuerdan de las fantasías sobre la adultez cuando éramos niños o de los juegos infantiles del ayer carentes de gran evolución tecnológica?
-¿Y se acuerdan de cuando no existía la UE, ni el euro, ni internet, ni Bin Laden, ni la tragedia del cambio climático y las torres gemelas estaban de pie?

-¿Se acuerdan cuando no había tv las 24 hs? ¿y de cuando escribíamos cartas y lamíamos sobres? ¿ y del colorido de las estampillas? ¿se acuerdan?


Lo que algún día espero escribir sin tristeza ni nostalgia:


-¿Y se acuerdan cuando los políticos mentían y había mucha pobreza? ¿Y cuando no había justicia, educación, salud y trabajo para todos? ¿Y cuando los gobiernos se dedicaban a predicar una cosa y a hacer otra? ¿Se acuerdan de la Argentina corrupta?

jueves, junio 19, 2008

Rincones de San Isidro




El pasado lunes tuve la intención de conocer la casa que perteneció a Mariquita Sánchez de Thompson, hoy convertida en museo, un museo que no abre sus puertas los días feriados.
De todas formas Victoria, mi guía personal, me contó que esta es una de las ventanas por donde se divisaba el piano que en 1813 acompañó a Mariquita en la interpretación del Himno Nacional Argentino.

jueves, mayo 29, 2008

Nostalgia invernal

Estando bajo el plumón mientras sonaba el crick crick del celular que usamos como despertador, noté que el frío ya se estaba haciendo notar. Prendí la radio, ola de frío polar, decían, nada más porteño, pensé.
Saqué mi atuendo patagónico más abrigado (si, efectivamente, la campera michelin de pluma que ya varios conocen) y salí a la calle para caminar mis 15 cuadras matutinas diarias.A falta de guantes, los bolsillos resultaron ser la salvación para mis manos...¡ZAS! ¿qué es esto?, toco algo rectangular y lo saco.

Era mi pase de ski del año pasado, snif.

martes, mayo 27, 2008

Imponiendo el hábito del post nocturno


Hace poco me sacudió un recuerdo de la infancia. Me produjo cierto escalofrío el hecho de no poder determinar la edad exacta en la que tomaba una de las esquinas de la almohada con la punta de mi dedos para frotarla hasta dormirme. Estaba yo en mi cama, sintiendo un sueño feroz cuando tomé la almohada para acomodarla y mis dedos quedaron en esa posición. Lo recordé enseguida, fue un viaje en el tiempo que duró lo que dura un pestañeo nervioso. Habré tenido 3 o 4 años. No estoy segura.

Suelo poder remontarme con facilidad a rememorar lugares, sabores, olores y ambientes detalladamente, pero mi relación con la almohada excede todos los recuerdos. Extrañamente no guardo memoria visual de ello, sino más bien táctil. Y esta escena es tan remota como propia.

Debe ser el primer hábito (que recuerdo) construido desde mi propia individualidad, sin la imposición adulta. Más tarde surgirán en mi otras costumbres como masticar mis uñas sin pensarlo o separar las merengadas sin que se rompan las tapas antes de ingerirlas.

La historia de los hábitos o los hábitos con historia se aplican desde el aseo general, el uso del vaso, del tenedor o de la lapicera, hasta el cepillado de dientes, la ida a la escuela, la práctica de deportes y miles de otras cosas más. De un modo muy genuino, podemos afirmar que el pasado está presente y será futuro. Hay costumbres que nos marcaron de chicos, mecanicidades que aplicamos y aplicaremos hasta el día de nuestras muertes. Se trata de hechos automáticos que facilitan la vida y/o que nos mantienen sanos, porque lo cierto es que uno no suele reflexionar antes de lavarse las manos para comer…

Cuánta experiencia humana sintetizada vive encerrada en los elementos cotidianos que utilizamos mecánicamente. La necesidad de llevar a cabo con éxito la practicidad ha forjado creaciones tan geniales y de tal magnitud (algunas de ellas discutibles), que han logrado nublar el más sutil reconocimiento.

Vivimos en la pura inconciencia. Respiramos sin pensar y del mismo modo hacemos uso de las cosas más obvias, útiles y fundamentales para nuestra cotidianeidad. Pero ¿Cuántos hábitos propios (y cuando digo propios, me refiero a los creados por uno mismo, no copiados) llevamos a cabo?

Es interesante realizar este ejercicio, ya que uno desconoce la enormidad y la profundidad del pasado reflejadas imperceptiblemente en cada cosa que hace.

Y como solía decir mi abuelo materno “el mejor invento del hombre fue la cama”; punto y coma; aprovecho la oportunidad para desearles muy buenas noches antes de continuar con mi hábito de machucar la almohada con los dedos. ZZzzzzz.

viernes, mayo 16, 2008

Un muso poco convencional



Se trata de una esquina, de un ambiente arrinconado por dos calles, una de ellas sin salida. Es un rincón de techos altos, viejos y de paredes de ladrillos desgastados que no perdieron su elegancia gracias a la moda vigente que pregona reciclarlo todo.

Las ventanas son estilizadas y están abarrotadas de hierros vistosos que resguardan esculturas, cuadros, mesas de trabajo y más cuadros. No se respira prolijidad pero se perciben aires de libertad.

La profesora está acompañada por su gato. Se llama Bruno y es negro. Y tuerto. Y gordo. Y es muy querible. “Bruno vive en el taller, es el señor de este lugar”, me dice. Me ofreció tomar asiento y un te de frutos rojos. Charlamos y me dio la consigna de empezar a dibujar un jarrón de dos asas y una botella de aceto balsámico.

Bruno me observó fijo durante mi estadía en el taller, su taller. Me miró detenidamente con su único ojo sin apenas pestañear. La profesora me distraía con sus pasos y palabras indicadoras mientras orbitaba a mi alrededor, pero Bruno me tenía hipnotizada.

Dicen que la tercera es la vencida. Este es el tercer taller que visito. Los dos anteriores no merecen palabras de ningún tipo. Dudo todavía de mi decisión final, pero si admito que volveré, sobre todo porque Bruno me inspiró. Y noté que ha ejercido esa energía en otros anteriormente porque una importante cantidad de obras a mi alrededor retrataban su porte robusto y su ojo de cíclope color ámbar. El mismo ojo que registró cada uno de mis movimientos durante dos horas, y que me generó la suficiente curiosidad para volver. Y terminar con la botella y el jarrón, claro.

martes, mayo 13, 2008

ClaSiFiCanDo VeRbOs





Nuevos verbos cotidianos vigentes:

CARTONEAR, PIQUETEAR, MESSENGEREAR, POSTEAR, CHATEAR, MICROONDEAR, ZAFAR, COIMEAR, PIRATEAR, MENSAJEAR, TREKINEAR.


Verbos eternamente vigentes:

MATAR, ROBAR, MENTIR, CONTAMINAR, CORROMPER, DESUNIR, ENTRETENER, ENTRISTECER, ADELGAZAR.

Verbos en extinción:

RESPETAR, ESCUCHAR, PENSAR, CONFIAR, EDUCAR, ALEGRAR, INFORMAR, CURAR.

Verbos en suspenso:

CREAR, CEDER, COMPRENDER, CREER, AMAR…




miércoles, mayo 07, 2008

Chica migraña


Muchos ha mencionado los hechos más estresantes de la vida estos días. La muerte de un ser querido, divorcios y mudanzas. La lógica indica que irían en ese orden. Pero no lo sé.

Lo que si sé es que la mudanza terminó. Me siento bien en el barrio. Me gusta el blanco pulcro de mis paredes y me gusta la luz que entra por la cortina de tela clarita que elegí. Soy una de las pocas suertudas que tarda veinte minutos en llegar al trabajo. Disfruto del sonido poético que emanan los adoquines añosos de mi calle. Ya me mudé. La mudanza terminó. It´s over.

Sin embargo, el stress no declina. La adaptación en Buenos Aires ha apsado a un décimo plano. He amanecido rodeada de agua. He detectado grifos sueltos, mármoles cachados y puertas raspadas. He oído como mi caldera nueva (tiene menos de una semana en funcionamiento) chilla cuando subo la calefacción. He presenciado como mi heladera recién estresada y reluciente ha dejado de funcionar. Y por último (espero), he atestiguado como esta mañana se cortó la luz de mi departamento.

La mudanza ha terminado. Ya lo he dicho. Pero ha comenzado la odisea de los problemas diarios. "Es porque es un departamento nuevo", "Es normal, es así, hacéte la idea", "Esto pasa cuando uno es propietario", me han dicho...

Pero me niego, me niego ROTUNDAMENTE a seguir tratando de "aceptar" que esto pasa cuando yo hice mi parte como debía. Pagamos y mucho por esto. Nos endeudamos y mucho por esto. Hace semanas que se me cae el pelo y me empezaron a doler las manos como nunca antes. Estoy empezando a pensar que soy la chica migraña de MTV que anda por la vida coronada por una nube negra y oscura llena de rayos y centellas.

(Queridos bloggers, disculpen, necesitaba desahogarme)