Miro el reloj, 33 minutos y 14 segundos tardé la última vez. Nada mal, pienso. Lo pongo en cero antes de llegar a la esquina desde donde largo sin antes apretar el botoncito del cronómetro y el play del mp3. Me cruzo con un señor. Está paseando a su perro. Lo esquivo. Siempre soy la que se hace a un lado. Soy una peatona esquiva, pienso. Miro a mi alrededor y comienzo a prestar atención. Me cruzo con dos señoras charlando, con un señor corriendo, dos chicas caminando. Todos siguen una huella invisible y clara que no pretenden torcer. Yo soy la que los esquiva y la verdad es que así siempre fue mi forma de andar.
¿Será que habrá dos tipos de personas: los esquivas y los esquivados?. Como fiel integrante de la tribu esquiva me defino como quien escapa de los conflictos y no quiere causarle molestias al otro. Seguramente también habrá más cosas para decir de la tribu de los esquivados, pero fiel a mi naturaleza escurridiza, prefiero concentrarme en la letra de We are the People de Empire of the Sun y seguir esquivando lo que se cruce por ahí. We are the people that rule the world. A force running in every boy and girl...
lunes, abril 12, 2010
miércoles, abril 07, 2010
Kitty Reloaded
Con el festejo del primer año de mi hija vino la organización, las compras pertinentes y obviamente, la decoración.

Fue muy grato para mi reencontrarme con este personaje que hoy en día anda por todos lados junto a una versión demasiado canchera de Frutillitas y a los deformados y casi irreconocibles pequeños ponis de hoy. Me pasan dos cosas con Kitty, por un lado la relaciono directamente con una producción en serie que viene del otro lado del océano, siendo por demás trillado, poco original y totalmente opuesto a lo artesanal que tanto defiendo y promuevo. Y por otro lado me recuerda a mi niñez, al intercambio de stickers en los recreos de la primaria, a la colección de papeles de carta y a la cantidad de dibujitos que he realizado en su honor.
Este lapicero que hoy está en la pieza de mi hija es un ejemplo de la época dorada que Kitty tuvo para mi. Mi hija seguramente no coincidirá conmigo.
Este lapicero que hoy está en la pieza de mi hija es un ejemplo de la época dorada que Kitty tuvo para mi. Mi hija seguramente no coincidirá conmigo.
lunes, abril 05, 2010
Allá voy
Domingo tormentoso. Salgo con muchas pilas. ¿Pilas? ¿Estará cargado el MP3? Sería poco oportuno quedarme sin batería con las ganas de correr que tengo hoy. La letra de Butterfly de Jason Mraz, cuando repite sister, you´ve got it all, me recuerda una vez más cuánta felicidad hay en mi vida en este momento. De golpe el ritmo marcado por la trenza en mi espalda cambia rotundamente. Si, efectivamente una vez más, he perdido otra gomita de pelo. Ahora tengo una cola de caballo que hace que mi pelo se enrede a cada paso. Me toca pasar frente al hospital. Algunos me miran y una viejita en una silla de ruedas acapara mi atención. Yo corriendo. Ella sentada. Comencé a sentirme un poco mal y decido acelerar para escapar de aquella sensación. Acelero para pasar la cuadra que menos me gusta. Acelero para volver a casa. Acelero sabiendo muy adentro que la vejez me espera a la vuelta de la esquina.
domingo, marzo 28, 2010
No más ATP para Willy Cañas
Supongo que ya saben acerca del retiro oficial de Willy Cañas. Lo he visto en vivo sólo dos veces: en un partido en Bariloche que jugó con el Pulpo Etlis a beneficio de un comedor local y en la Copa Davis pasada en la Semifinal contra Rusia en Parque Roca. Allí le tocó jugar el dobles con David Nalbandian y en ese momento, no pudo sacar su mejor tenis.
Creo que lo que siempre ha identificado a este tenista fue la garra. Les dejo una entrevista que logré hacerle en Bariloche hace 4 años.
Creo que lo que siempre ha identificado a este tenista fue la garra. Les dejo una entrevista que logré hacerle en Bariloche hace 4 años.
lunes, marzo 22, 2010
Soñando recuerdos
9 y 21. Coffee and TV de Blur empieza a sonar y mis zapatillas se alborotan.
Veo un pedazo de envoltorio de golosina, unos metros más allá otro, y otro, y otro. Todos pedazos del mismo envoltorio. Alguien deshojó el papel plateado en finas tiras y comió la golosina en este mismo trayecto.
Siento el pelo sacudirse en mis espaldas en cada paso. Mi cara comienza a humedecerse.
¿Cómo es posible, pienso, cómo es posible que me lleguen invitaciones de facebook de gente que no veo hace 15 años? ¿Qué será de la vida de ese compañero del secundario? ¿Y de los compañeritos de jardín? Entonces se alinea una lógica indescriptible y me golpea el recuerdo sorpresivo de lo que soñé esta madrugada. Eran recuerdos.
No soñé nada manifestado retorcidamente por mi inconciente. Soñé momentos escolares del pasado, tal cual sucedieron. Tal vez no dormía, tal vez recordaba en estado de total letargo a los niños que me rodearon en la infancia.
Facebook. La invitación de facebook tiene la culpa. Eso me quedó rondando anoche cuando vi mi casilla de correo y se me metió en las casillas del cerebro.
Coffeeeeee and teeeeeveeeee, me dan ganas de tararear, pero me acobarda el miedo al ridículo.
No voy a mirar el reloj, de nada sirve, ya conozco el circuito, las baldosas, los árboles, los charcos. Lo que cambia es la gente alrededor y la basura, claro, siempre me sorprende.
Las canciones van pasando, sigo corriendo y recordando sueños o soñando recuerdos y me sigo resistiendo a sumarme a facebook.
Veo un pedazo de envoltorio de golosina, unos metros más allá otro, y otro, y otro. Todos pedazos del mismo envoltorio. Alguien deshojó el papel plateado en finas tiras y comió la golosina en este mismo trayecto.
Siento el pelo sacudirse en mis espaldas en cada paso. Mi cara comienza a humedecerse.
¿Cómo es posible, pienso, cómo es posible que me lleguen invitaciones de facebook de gente que no veo hace 15 años? ¿Qué será de la vida de ese compañero del secundario? ¿Y de los compañeritos de jardín? Entonces se alinea una lógica indescriptible y me golpea el recuerdo sorpresivo de lo que soñé esta madrugada. Eran recuerdos.
No soñé nada manifestado retorcidamente por mi inconciente. Soñé momentos escolares del pasado, tal cual sucedieron. Tal vez no dormía, tal vez recordaba en estado de total letargo a los niños que me rodearon en la infancia.
Facebook. La invitación de facebook tiene la culpa. Eso me quedó rondando anoche cuando vi mi casilla de correo y se me metió en las casillas del cerebro.
Coffeeeeee and teeeeeveeeee, me dan ganas de tararear, pero me acobarda el miedo al ridículo.
No voy a mirar el reloj, de nada sirve, ya conozco el circuito, las baldosas, los árboles, los charcos. Lo que cambia es la gente alrededor y la basura, claro, siempre me sorprende.
Las canciones van pasando, sigo corriendo y recordando sueños o soñando recuerdos y me sigo resistiendo a sumarme a facebook.
miércoles, marzo 17, 2010
Sobre la matryoshka
Les quiero contar la verdad sobre la mal denominada mamushka. No con la intención de cambiar lo incambiable, pues está claro que la lengua está viva y es así como acaba por legitimarse. Su uso cotidiano marca las tendencias que luego se solidificarán a través del reconocimiento de un grupo prestigioso de lingüistas que terminarán inmortalizando los conceptos vivientes en la última versión del diccionario de la Real Academia Española. Mi propósito es meramente aclaratorio y tal vez hasta sea una excusa para narrar un poco de historia.A la muñequita de madera rusa que nada tiene que ver con la figura esbelta barbística que representa la belleza femenina estos días, la llaman mamúshka, con acento en la u. Asumo casi con seguridad que es gracias a la imagen elegida por la famosa chocolatería barilochense que la tomó como símbolo sin haber tenido la menor intención de ser parte de la historia etimológica de este argentinismo.La muñequita que guarda en su interior más muñequitas y que viene en muchísimos tamaños e infinitos diseños, es uno de los símbolos rusos indiscutidos. Es el souvenir que todo turista adquiere y que adorna los stands callejeros más periféricos y los negocios de artesanías más céntricos en Moscú, San Petersburgo y demás ciudades.Su origen se remonta al 1800 y se le atribuye a Sava I. Mamontov, que luego de uno de sus viajes a oriente, exporta la idea de la muñeca más precisamente de China. La matryoshka simboliza la maternidad. Eso se ve claramente en su estética corporal redondeada y en su interior de donde nacen más y más muñequitas similares. La maternidad también se ve plasmada en su etimología, matyr significa mamá y tiene raíz griega.Ahora bien, mámachka en ruso significa mamita, mámushka, léase con acento en la primera vocal, también. De alguna forma laberíntica la chocolatería rinde homenaje a la esencia del objeto, haciendo hincapié en la connotación maternal que posee. Soy amante de esos chocolates, especialmente de los que vienen rellenos de dulce de leche y una vez que fui, se me ocurrió preguntar qué significaba mamúshka y me contestaron contundentemente: mamá en ruso.Espero que hayan comprendido mi necesidad y casi obligación, de contarles que la muñequitas son matryoshkas y no mamushkas. Imaginen un ruso que decide utilizar el mate como símbolo de una chocolatería llamada muja* y luego el país entero acaba por denominar de ese modo a uno de nuestros símbolos nacionales por excelencia. No faltará argentino que quiera aclarar el concepto y tilde de brutos e ignorantes a los europeos del este.*muja significa mosca.
lunes, marzo 08, 2010
Más que mil palabras

Este gesto no sólo resume el corazón de este gran jugador para ganar una vez más una instancia de la Davis siendo visitantes, sino que también resume la fuerza que hemos hecho todos para que la película argentina finalmente se quede con el Oscar. Este gesto es garra, esperanza, y energía para empezar una semana de la mejor manera y más aun para las mujeres en su día.
Fuerza para quienes hoy enfrentan la adversidad que causan los desastres naturales que nos siguen sorprendiendo cada madrugada y para quienes tienen que lidiar con las complicaciones y el sufrimiento cotidiano.
lunes, marzo 01, 2010
¡Bienvenida!
Don gato
Ni siquiera tengo una foto suya. Apenas lo vi dos veces. Apareció por acá hace unas dos semanas y ya se fue porque se lo adueñó la hija de una vecina. Hubo opiniones encontradas de la gente del edificio. Que si, que no. El se quería quedar, de eso no hay dudas. Su búsqueda constante de cariño era de lo más compradora.
Me enteré que alguien hasta se animó a ponerle nombre: Homero.
Homero me recordó a nuestro gato, que apareció de la misma manera allá lejos y hace tiempo. Ambos son siameses, machos, adultos y castrados, y se adueñaron de un lugar sin invitación y quién sabe cómo y porqué. Ambos serán siempre un misterio.
Sólo puedo decir que Homero merecía una historia más dedicada.
Me enteré que alguien hasta se animó a ponerle nombre: Homero.
Homero me recordó a nuestro gato, que apareció de la misma manera allá lejos y hace tiempo. Ambos son siameses, machos, adultos y castrados, y se adueñaron de un lugar sin invitación y quién sabe cómo y porqué. Ambos serán siempre un misterio.
Sólo puedo decir que Homero merecía una historia más dedicada.
sábado, febrero 27, 2010
Find Wally, digo, Euphoria
viernes, febrero 19, 2010
Maratón del Desierto 2010


La llaman maratón pero se trata de una carrera de 10 kms todo por dunas, durísima, pero lindísima. Mi hermano me acompañó en la odisea. Bueno, me acompañó en la largada y me esperó en la llegada, pero se sumó a la iniciativa de participar por primera, y no última vez, en esta carrera. Yo tardé 1:35 min y mi hermano 15 minutos menos. Muy conforme, sobre todo tratándose de mi primer carrera como madre.
Día del guardavidas
Todas las banderas se mueven a ritmo costero y es así como los guardavidas festejan su día. Esto demuestra lo poco que se usa la celeste, que en perfecto estado; y yo me arriesgaría a decir que aun guarda marcas almidonadas del doblado; se burla del resto y de todos nosotros, que nunca la vimos colgada al llegar a la playa.
La roja y negra está para el cambio, de eso no hay dudas. Laburó como pocas toda la temporada.
viernes, enero 29, 2010
Invitación
martes, octubre 27, 2009
San Isidro es de los gatos
Después de un azaroso y exhaustivo estudio, basado en las observaciones espontáneas de mis paseos, me doy el gusto de afirmar lo que ya intuía: San Isidro es de los gatos. Si bien parece una afirmación más poética que científica, los invito a mirar de reojo donde nunca miran y a detenerse donde nunca se detienen.
En cada casa, balcón, plaza y vereda hay rastros de los pasadizos que utilizan para desplazarse. Hay huecos en las junglas de de los jardines y en los cercos podados. Hay espacios camaleónicos, que usan para atalayar la cotidianeidad bajo el sol, que les brinda la cuota necesaria de modorra para merodear entre la realidad y los sueños.
Los felinos disfrutan de aquellos sitios recónditos que guardan las enredaderas; murallas vivientes y frondosas que los camuflan de toda posible invasión. Los movimientos elegantes de sus colas, son capaces de captar la mirada de un niño e hipnotizarlo a través de un encantamiento que pone en ejercicio el sentido visual por encima de cualquier otro. Sólo ellos poseen la capacidad de improvisar esos conjuros y obtener un efecto inmediato.
A primera vista, pareciera que San Isidro le pertenece a los árboles. El logo municipal del 300 aniversario y la evidente concentración de verdes respaldaría esta teoría. También podría suponerse que le pertenece a los perros. Los reiterados deshechos que minan el espacio público son prueba directa de ello. Marcan su territorio a lo grande, mediano y pequeño en gran parte también por nuestra culpa, pero esto además demuestra que no conocen los rincones que habitan esos seres fabulosos y serenos de mirada profunda que los miran pasar a lo lejos.
Por eso, señores, señoras, niños y niñas, lo reitero nuevamente y con seguridad. Contrariamente a lo que creemos, este barrio está muy lejos de pertenecernos. Nosotros simplemente no lo cuidamos ni sabemos como vivirlo dignamente. Lo ensuciamos cada vez que podemos, no nos detenemos a admirarlo y sobre todo a mimarlo como se merece. Es evidente que no le pertenece a los perros, ni a los árboles variados que lo observan desde la quietud silenciosa, ni a las palomas glotonas que se concentran en las plazas, ni a las flores pulcras que adornan los balcones y los frentes de las casas.
San Isidro se identifica con la astucia felina y con su eterno estado de alerta disfrazado de siesta. Los gatos lo conocen al milímetro de sus finos bigotes, desde su vida doméstica y desde su faceta salvaje e intacta. Y esto abarca tanto a los callejeros huesudos de pelo estropeado como los de fina estampa, pelaje envidiable y vivienda reluciente. Todos ellos están al tanto de las alturas y pasadizos que han recorrido alguna vez con sus garras. Todos ellos son dueños y señores indiscutidos de este lugar.
En cada casa, balcón, plaza y vereda hay rastros de los pasadizos que utilizan para desplazarse. Hay huecos en las junglas de de los jardines y en los cercos podados. Hay espacios camaleónicos, que usan para atalayar la cotidianeidad bajo el sol, que les brinda la cuota necesaria de modorra para merodear entre la realidad y los sueños.
Los felinos disfrutan de aquellos sitios recónditos que guardan las enredaderas; murallas vivientes y frondosas que los camuflan de toda posible invasión. Los movimientos elegantes de sus colas, son capaces de captar la mirada de un niño e hipnotizarlo a través de un encantamiento que pone en ejercicio el sentido visual por encima de cualquier otro. Sólo ellos poseen la capacidad de improvisar esos conjuros y obtener un efecto inmediato.
A primera vista, pareciera que San Isidro le pertenece a los árboles. El logo municipal del 300 aniversario y la evidente concentración de verdes respaldaría esta teoría. También podría suponerse que le pertenece a los perros. Los reiterados deshechos que minan el espacio público son prueba directa de ello. Marcan su territorio a lo grande, mediano y pequeño en gran parte también por nuestra culpa, pero esto además demuestra que no conocen los rincones que habitan esos seres fabulosos y serenos de mirada profunda que los miran pasar a lo lejos.
Por eso, señores, señoras, niños y niñas, lo reitero nuevamente y con seguridad. Contrariamente a lo que creemos, este barrio está muy lejos de pertenecernos. Nosotros simplemente no lo cuidamos ni sabemos como vivirlo dignamente. Lo ensuciamos cada vez que podemos, no nos detenemos a admirarlo y sobre todo a mimarlo como se merece. Es evidente que no le pertenece a los perros, ni a los árboles variados que lo observan desde la quietud silenciosa, ni a las palomas glotonas que se concentran en las plazas, ni a las flores pulcras que adornan los balcones y los frentes de las casas.
San Isidro se identifica con la astucia felina y con su eterno estado de alerta disfrazado de siesta. Los gatos lo conocen al milímetro de sus finos bigotes, desde su vida doméstica y desde su faceta salvaje e intacta. Y esto abarca tanto a los callejeros huesudos de pelo estropeado como los de fina estampa, pelaje envidiable y vivienda reluciente. Todos ellos están al tanto de las alturas y pasadizos que han recorrido alguna vez con sus garras. Todos ellos son dueños y señores indiscutidos de este lugar.
lunes, septiembre 14, 2009
miércoles, septiembre 02, 2009
Ella dice
A juzgar por las palabras espontáneas, y obviamente involuntarias, que dice mi heredera de 5 meses, puedo interpretar lo siguiente:
1. Ella tiene un ego ego grande y le gusta comer castañas de cajú mientras vuela a Kuwait para ver atajar a Goyco.
2. Goyco come castañas de cajú en Kuwait con ese ego ego grande que lo identifica, en unos de sus tantos programas de viajes poco aprovechados alrededor del mundo.
3. Las castañas de cajú son deliciosas en Kuwait y el ego ego de los kuwaitenses crece por eso, casi tanto como el ego ego de Goyco después de haber atajado el glorioso penal que lo llevó a la fama.
1. Ella tiene un ego ego grande y le gusta comer castañas de cajú mientras vuela a Kuwait para ver atajar a Goyco.
2. Goyco come castañas de cajú en Kuwait con ese ego ego grande que lo identifica, en unos de sus tantos programas de viajes poco aprovechados alrededor del mundo.
3. Las castañas de cajú son deliciosas en Kuwait y el ego ego de los kuwaitenses crece por eso, casi tanto como el ego ego de Goyco después de haber atajado el glorioso penal que lo llevó a la fama.
viernes, agosto 14, 2009
Ah, la vecindad
jueves, julio 16, 2009
Mi actualidad
En estos días de plena y exclusiva acción del rol materno me vuelve a encontrar una vez más la idea del poder y del no poder. No poder ser nunca más lo que era, hacer las cosas como las hacía, hacer todo lo que hacía(y esto incluye la pequeñez más cotidiana que se les ocurra).
El poder, por su lado, es maravilloso, poder mirar a mi bebita, presenciar sus cambios día a día, poder ver a mi compañero en un nuevo rol y encontrarme con una nueva faceta de mi misma y con todas las sensaciones que la acompañan.
Conclusión número uno: hay muchas cosas que no se dicen acerca de esta estapa de profunda transformación en la mujer.
Conclusión número dos: cada una lo vive a su modo.
Es demasiado mujeril este post. Hombres abstenerse, tener paciencia o simplemente, aprender.
El poder, por su lado, es maravilloso, poder mirar a mi bebita, presenciar sus cambios día a día, poder ver a mi compañero en un nuevo rol y encontrarme con una nueva faceta de mi misma y con todas las sensaciones que la acompañan.
Conclusión número uno: hay muchas cosas que no se dicen acerca de esta estapa de profunda transformación en la mujer.
Conclusión número dos: cada una lo vive a su modo.
Es demasiado mujeril este post. Hombres abstenerse, tener paciencia o simplemente, aprender.
lunes, julio 06, 2009
Hombre récord
Los que me conocen saben que es imposible que sea indiferente a las noticias tenísticas.
Ayer se hizo historia en el deporte blanco, ja, y el hombre récord no es ni más ni menos que Roger Federer, que al haber ganado su 15 Grand Slam superó al increíble Pistol Pete, quien todavía mantiene el récord de trofeos ganados excusivamente en la catedral del tenis, logrando 7 ¨Wimbledons¨, 6 de ellos consecutivos. Seguramente RF lo supere, pero le falta uno más para igualarlo.
Párrafo aparte merece Andy Roddick, quien en el día de ayer fue víctima del suizo por cuarta vez en la final del más clásico de los Grand Slams. Un psicólogo para Andy, por favor. Su frustración debe ser grande.
Les dejo un link del atp para que vean el homenaje.
Ayer se hizo historia en el deporte blanco, ja, y el hombre récord no es ni más ni menos que Roger Federer, que al haber ganado su 15 Grand Slam superó al increíble Pistol Pete, quien todavía mantiene el récord de trofeos ganados excusivamente en la catedral del tenis, logrando 7 ¨Wimbledons¨, 6 de ellos consecutivos. Seguramente RF lo supere, pero le falta uno más para igualarlo.
Párrafo aparte merece Andy Roddick, quien en el día de ayer fue víctima del suizo por cuarta vez en la final del más clásico de los Grand Slams. Un psicólogo para Andy, por favor. Su frustración debe ser grande.
Les dejo un link del atp para que vean el homenaje.
sábado, julio 04, 2009
Sobre gustos

Con gran expectativa hemos visitado la hermosa e impresionante librería que la cadena Ateneo tiene sobre la ruidosa Avenida Santa Fé. Una verdadera joya que se compara a las librerías más imponentes del mundo.
Pero qué quieren que les diga, yo me quedo con la librería del barrio, con sus olores contradictorios de viejos libracos y la frescura de los ejemplares relucientes. Prefiero sus escaleras kilométricas llenas de polvo que alcanzan las cumbres oscuras de la nebulosa, ese espacio que se parece al purgatorio de los libros, donde los títulos de los lomos añejos apenas se leen y donde seguramente se guardan tesoros.
La librería del barrio es rimbombante a su modo, con sus pasillos divididos por repisas cubiertas hasta el último centímetro e islotes llenos de novedades. Con la puerta siempre abierta y sus dos mesitas que la vigilan desde la vereda, ha cubierto cada uno de mis caprichos. Hemos encontrado, encargado y descubierto todo lo que buscábamos y aun más. Prefiero su silencio al tango electrónico que distrae en los pasillos del Ateneo.
En cierto modo, siento que me parezco al personaje de Meg Ryan en ¨Tienes un email¨, defendiendo su pequeña librería de las garras del coloso que inaugura el personaje de Tom Hanks a la vuelta de la esquina.
Pero qué quieren que les diga, yo me quedo con la librería del barrio, con sus olores contradictorios de viejos libracos y la frescura de los ejemplares relucientes. Prefiero sus escaleras kilométricas llenas de polvo que alcanzan las cumbres oscuras de la nebulosa, ese espacio que se parece al purgatorio de los libros, donde los títulos de los lomos añejos apenas se leen y donde seguramente se guardan tesoros.
La librería del barrio es rimbombante a su modo, con sus pasillos divididos por repisas cubiertas hasta el último centímetro e islotes llenos de novedades. Con la puerta siempre abierta y sus dos mesitas que la vigilan desde la vereda, ha cubierto cada uno de mis caprichos. Hemos encontrado, encargado y descubierto todo lo que buscábamos y aun más. Prefiero su silencio al tango electrónico que distrae en los pasillos del Ateneo.
En cierto modo, siento que me parezco al personaje de Meg Ryan en ¨Tienes un email¨, defendiendo su pequeña librería de las garras del coloso que inaugura el personaje de Tom Hanks a la vuelta de la esquina.
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