lunes, mayo 28, 2007

Trasladarse en un país estancado






Trasladarse en Argentina pasó a ser un desafío mayor: cortes de fronteras, calles en pésimo estado, rutas peligrosas, impuntualidad en servicios terrestres y aéreos, pasos internacionales complicados, trenes en mal estado… y la lista continúa.

El tránsito urbano se complica en casi todas sus ciudades. Trasladarse y estacionar, sugieren un alto grado de stress que varía según la zona y el conductor. El estado de las calles, arterias y rutas abre un abanico importante de discusiones. El acceso a la capital es sumamente engorroso, como así también lo es el viaje en ómnibus por cualquier ruta del país, donde la señalización, los piquetes, y la falta de prevención debido a las condiciones climáticas particulares de cada zona, pueden jugarnos una muy mala pasada.

El grado de desinformación de las terminales de ómnibus también perjudica a los usuarios. Hay días claves donde caminar con un bolsito de mano por la Terminal de Retiro se vuelve una verdadera odisea, sin conocer el verdadero andén, sin poder oír los parlantes y sin poder encontrar a alguien que nos ayude. En el caso de las terminales del interior, puede pasar exactamente lo contrario, están tan vacías que ni siquiera hay gente del otro lado del mostrador ni carteles indicativos de horarios de salidas y llegadas.

Puntualizando la capital y las grandes urbes, podemos encontrar nuestros incidentes ferroviarios de cada día. Subtes y trenes que brindan servicios fácilmente cuestionables y que en muchos trayectos funcionan del mismo modo y con los mismos recursos que hace diez años atrás.

El tránsito aéreo merece un capítulo aparte por varias cuestiones: huelgas permanentes, radares inexistentes o inoperables, naves de mantenimiento dudoso. A diario nos bombardean con noticias relacionadas a tal o cual gremio aeronáutico que decidió no trabajar ese día. Honestamente admito que ya perdí la cuenta, entre quienes operan en pista, los maleteros, los pilotos, los empleados de mostrador, los controladores de Fuerza Aérea, la policía aeronáutica, las azafatas de pollera corta o los perros del operativo antidrogas. Todos los días leo, oigo o veo alguna noticia relacionada al tema, que por supuesto acaba con quejas dobles: los que por alguna razón deciden no continuar operando y los que tienen su pasaje en mano y están varados esperando respuestas.

Más allá de la ironía que se intenta demostrar, en todos los casos, la seguridad es un tema fundamental, así como también los derechos de los usuarios que a pesar de pagar por un servicio, deben rezar llegar a salvo y a horario… ah! y al destino que decidieron ir! Si! Porque en algunos casos, se paga un precio mayor por un “destino elite” como San Martín de los Andes y a la mitad del vuelo, el piloto anuncia el aterrizaje en San Carlos de Bariloche. El traslado terrestre de una ciudad a otra corre por cuenta del pasajero. Y las respuestas son de lo más variadas, eso si, cuando las hay…Y para los que se preguntan, esto pasa hace muchos años.

En cuanto a los peatones y ciclistas, muy poco es lo que se respeta y muy poco es lo que se hace para crear espacios exclusivos. Ambos hacen malabares para acceder y manejarse en espacios peligrosamente reducidos. Pero también, al contrario de lo que se suele asumir, la educación vial no es sólo para los automovilistas. Muchos peatones cruzan en cualquier lado y miran mal a quienes están sentados frente al avolante, sin percatarse de que existen lugares designados para hacerlo.

¿Qué pasa con la movilidad en este país? ¿Por qué cuesta tanto avanzar? ¿Qué es lo que verdaderamente nos detiene o nos obstaculiza el paso? Mi conclusión es muy vaga, pero no dejo de pensar que todo esto es reflejo de un cambio social atorado, una necesidad mutilada, una decisión de andar pero con la inseguridad, el desinterés y la desinformación a cuestas…

lunes, abril 30, 2007

Los riesgos de hacer fila en Bariloche



Hace un par de semanas tuve la increíble oportunidad de ir a ver a Julio Bocca en su tour de despedida. Mientras hacía la cola en la entrada de Bomberos Voluntarios con mi entrada no numerada en mano(si, Julio Bocca en Bomberos, si, aunque les cueste creerlo), observaba como la fila en lugar de alargarse, se ensanchaba.

Acá todos se conocen, y más aun cuando se trata de conseguir buenas ubicaciones en tiempo record en las incómodas gradas de concreto de Bomberos Voluntarios. "¡Uy, mi compañerita de primer grado b, que está parada cerca de la puerta, qué conveniente!", "Mirá vos, ¿qué hace el verdulero del barrio donde viví hace 13 años en la fila?, ¡qué loco encontrarnos justo acá!". Y así sucesivamente, se encontraba la gente improvisando conversaciones poco interesantes, sumándose a los costados de la vereda, en lugar de ir al final de la cola.

Las puertas se abrieron y la fila avanzó despacio, debido a la angostura inevitable que provocó el efecto embudo del ingreso frente a los grupos conventilleros que directamente ya se instalaban en la vereda.

Y por si todavía les interesa saber, el espectáculo valió la pena, a pesar de la lejanía de sus protagonistas...

viernes, abril 27, 2007

¿Curiosidad o triste realidad?

Euphoria:_ Hola, quiero mandar esta carta y que llegue lo más rapido posible, ¿qué opciones tengo?
Empleado de OCA:_ Oca24 HS es lo más rápido, estaría llegando el lunes.
Euphoria: _ Pero hoy es viernes...¿hay 3 días y medio de viaje?, ¿no son 24 hs......?
Empleado de OCA:_Es que sale mañana sábado la carta.
Euphoria:_Pero son las 9 AM del viernes, ¿no sale hoy?
Empleado de OCA:_No, sale mañana. Y se cuentan 24hs sólo de los días hábiles.
Euphoria:_ Pero si sale mañana es porque mañana por la mañana trabajan, me parece que cobran por un servicio que no dan.
Empleado de Oca: _ La otra opción es la certificada, pero llegaría el miércoles.

Sellá el sobre, meté la carta en el buzón de una vez y listo. Es como encontrarse con un muro.No tengo opción, no puede llegar el miércoles. Voy temprano para que salga en el día pero es lo mismo que nada... tipo que el tipo nada.

miércoles, abril 25, 2007

Palabras que comparto, para compartir con Uds!

"En la Argentina son muy machistas y no se dan cuenta"

Lo dice la economista Nuria Chinchilla, especialista en gestión de empresas, en una entrevista publicada en LA NACIÓN esta mañana... interesante para reflexionar. Imperdible la visión de la maternidad en relación al trabajo!

MADRID.– En tiempos de Ségolène Royal y de Hillary Clinton, una de las expertas más reconocidas en España en materia de gestión femenina –para nada enrolada en el feminismo clásico– dice: “En la Argentina hay un machismo vergonzoso, y lo peor es que no se dan cuenta”.


De apellido con resonancias risueñas para los usos argentinos, la doctora Nuria Chinchilla es, desde el motor de su sede catalana, directora de un innovador departamento de investigación empresarial en la pujante economía española.

Se trata del Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE, la prestigiosa escuela de negocios de la Universidad de Navarra, que desde hace siete años diagnostica y certifica la habilidad empresarial para incorporar talento femenino “a partir de políticas de fondo y no de demagogia de tribuna”.

“Las mujeres y los hombres no somos iguales en la conducción. Hay un talento típicamente femenino, que cada vez se valora más”, afirma esta mujer que habla siete idiomas, el ruso incluido. “Debo de tener alguna facilidad”, bromea.

LA NACION supo de su existencia en una circunstancia curiosa: el IESE estrenaba aquí nueva sede. Los reyes Juan Carlos y Sofía presidían el acto. En su visita, saludaron el empeño del departamento a cargo de Chinchilla, y dijeron que éste era capaz de medir la habilidad para romper con viejas estructuras a partir del ejercicio del sentido común.

-¿De verdad cree que hay una forma femenina de conducir?

-Absolutamente. Somos distintos no sólo en lo biológico, sino también en lo psicológico, en la forma de ver la realidad. Muy básicamente, un hombre suele ser más rápido para pensar en estrategias de futuro. La mujer es más rápida para llegar al fondo de las cosas y anticipar mejor las consecuencias. Además, una mujer suele establecer una conducción más cercana a las personas y suele trabajar mejor en equipo, porque le importa más la influencia que el poder. El hombre se distancia más y toma decisiones estratégicas con mayor rapidez.

-¿Y por qué, entonces, la "conducción femenina" no se nota tanto como, digamos, la "literatura femenina"?

-Por una cuestión de supervivencia. En un mundo masculino, con muchos hombres y muy pocas mujeres al mando, la mujer tiende a mimetizarse para sobrevivir. Cambia su personalidad y pierde parte de su feminidad. Esa es la pena.

-¿Cómo es ese fenómeno?

-Los que están arriba son hombres. No hay, casi, referentes femeninos. Entonces ¿a quién vas a emular? Eso es lo que ha venido ocurriendo y lo que empieza a cambiar, con cada vez más mujeres que sí son agentes de cambio, que son capaces de conducir sin perder su feminidad y que son tan talentosas y tan valientes que logran que su capacidad de mandar sea aceptada. En España no hay antecedentes de mujeres directivas en grandes empresas, aunque ya tenemos un 33 por ciento en esas funciones en pequeñas y medianas empresas. Son paradigmáticos los casos de Amparo Moraleda, presidenta de IBM para toda España, y de Rosa María García, con igual cargo en Microsoft. Ella ganó un premio como empresaria y, cuando llegó la hora, se tomó sus cuatro meses de licencia por maternidad. Un ejemplo de lo que hay que hacer, para lo que se requiere coraje. Realmente se animó a cambiar una cultura de empresa. Lo que no se termina de valorar es que la maternidad, igual que la paternidad, desarrolla competencias magníficas para las compañías. Paciencia, delegación, planificación, trabajo en equipo, comunicación. Mil temas que son trasladables a la empresa, a lo que se suma el mayor compromiso.

-Pero la maternidad no parece incorporada como valor en una empresa.

-¡Claro que no...! ¡Por miopía! Yo diría que es lo primero que habría que poner en un currículum, en lugar de ocultarlo, como, tristemente, ocurre ahora. Porque ése es el dato más relevante para quien nos va a contratar: no es lo mismo estar soltero, sin compromisos, que estar casada y con hijos, o tener padres mayores dependientes y haber sabido salir adelante. Eso significa que se poseen muchísimas habilidades, que algunas empresas empiezan a valorar. Aquí, en el IESE, hacemos un diagnóstico y damos certificados de "empresa familiarmente responsable". Es una cuestión que empieza a hacer ruido y que también sirve para cazar talentos: es algo que buscan quienes no quieren vivir sólo para trabajar, quienes buscan tener una vida, además de un trabajo.

-¿Es buena o mala la discriminación positiva en favor de la mujer?

-Todo lo que sea poner cuotas rebaja el valor de los beneficiados. Es evidente que, aun así, su aplicación coincidió con ciertas mejoras. Lo que no se sabrá nunca es si se avanzó por causa de los cupos o si ocurrió a pesar de ellos. El cupo es el camino fácil. Lo verdaderamente importante es trabajar en la eliminación de los obstáculos que realmente impiden que una mujer pueda ser trabajadora y alcanzar cargos de responsabilidad. Y eso, por ejemplo, se vincula directamente con políticas de flexibilidad, de conciliación y de apoyo a empresas que las lleven adelante. Pero eso da menos votos.

-Hablando de votos: en épocas de Ségolène y de Hillary, ¿se dan las mismas dificultades para las mujeres en política?

-En ese campo, son todavía más evidentes. Allí, sí: salvo que te la ganes a pulso, con un talento superlativo, te destrozarán diciéndote que estás allí por el cupo o cuota.

-De alguna manera, esto ocurre con el "gabinete de igualdad" del presidente Rodríguez Zapatero, a cuyas integrantes con faldas se las denuesta diciéndoles "ministras cuota" cuando, a lo mejor, tienen tanto o tan poco brillo como el resto de los ministros.

-Es una muestra de cómo las cuotas, en lugar de ayudar a las mujeres, las penalizan...

-¿Qué pasará con la ley socialista que obliga a las empresas a tener cupos para mujeres en sus consejos directivos?

-Lo mismo. Habrá trampa. Las empresas privadas siempre encuentran la manera de burlar lo que, caprichosamente, se les quiere imponer. Pondrán "mujeres florero", que hagan lo que se les diga, o serán las secretarias, las amigas o quienes sean de los señores que están allí. Todo eso es más fácil que pensar en políticas de fondo que permitan desarrollar y aprovechar talentos ahora dormidos.

-Usted ha estado en la Argentina. ¿Cuál es su visión de este tema en mi país?

-Culturalmente hay allí, por decirlo con elegancia, un machismo interesante. La verdad es que impera un machismo que es una vergüenza. Y la vergüenza es que no se hace nada por cambiarlo. El primer problema es que ustedes no son conscientes de que existe. Y no saben cómo cambiar las cosas. Hay una serie de omisiones graves. No se hace prácticamente nada por cambiar.

-¡Caramba! Eso caerá mal a los argentinos, que -con justa razón- se consideran los hombres más caballerosos del mundo.

-Eso es verdad y es, sin duda, bonito. La caballerosidad es manifiesta y ojalá no la pierdan nunca. Pero, llevada al extremo, lo que hace es mantener una situación que es una triste gracia. Una mujer que en la Argentina tenga un cargo con un poco de nivel pagará matándose por ser al mismo tiempo un ama de casa perfecta.

-¿Y cómo se manifiesta ese "machismo vergonzoso"?

-Para empezar, en la manera de hablar, que mucho revela. Se utilizan allí palabras como "la chica, la nena, la piba" para hablar de las mujeres. Y siempre es como que ellas les van a servir el café, que jamás están al mismo nivel que ellos. Ellas serán las que trabajan, pero las medallas son de ellos, que están más alto. Y muchas veces la mujer carga más de lo que puede. Y eso es una injusticia grande. Ese fue el impacto que me llevé.

-Es curioso, porque la porteña, sobre todo, se considera una sociedad, entre comillas, moderna.

-[Se ríe] Bueno, ya ve, España también es muy moderna, pero hay una serie de modos de pensar y de estructuras internas que cuesta romper. Sobre todo, cuando han tenido éxito...

Por Silvia Pisani
Corresponsal en España

miércoles, abril 18, 2007

El encanto de los viernes lluviosos


Me aventuro a afirmar que quienes no trabajan los fines de semana compartirán esta verdad casi con seguridad. Cada día de la semana es único. El miércoles no es lo mismo que un sábado y los lunes definitivamente no son como los jueves.

Pero el aluvión de beneficios que acarrean los viernes es insuperable; en cuanto que existe una vaga visión de las pretensiones que uno tiene para el fin de semana. En primer lugar, es el anuncio de las potenciales horas de sueño que se avecinan, a pesar de que muchas veces cuando contamos con esa posibilidad de dormir más, simplemente no la aprovechamos.

Las horas de los viernes se transforman en el preludio de la libertad. Ese es el verdadero goce. Esa libertad que abarca las pequeñas elecciones que podemos hacer los sábados y los domingos. Comer un asado con amigos, ir al cine, desayunar durante horas, practicar nuestro deporte favorito o visitar la gente que queremos. Claro que estas actividades a veces también se hacen rutinarias y nuestro fin de semana termina siendo un rally de obligaciones. Pero más allá de eso, siempre hay momentos para las elecciones autónomas.

Ahora bien, ¿qué sucede cuando se presenta un viernes lluvioso?, ¿qué tipo de tormenta puede opacar el fin de semana que se avecina? Salvo que tengamos planeado pasar el día al aire libre, nada podría menguar el efecto anticipatorio del último día hábil de la semana.

Si los viernes son grises y mojados, casi automáticamente imagino durmiéndome al ritmo desparejo de la lluvia en el techo debajo de una gruesa frazada, recordando que quedan dos días más para el letargo. Es un bienestar sin comparación.

Es justamente la estructura temporal interna de los viernes la que supera cualquier condición climática desfavorable, y que inclusive acentúa el regocijo de la sensación de saber que se avecinan dos días de merecido descanso. Los nubarrones lluviosos que trae el viento salvaje no son capaces de ensombrecer el preciso momento del atardecer de los viernes, que nada tiene en común con las horas finales de cualquier otro día de la semana.

viernes, abril 06, 2007

Maestra inconsciente

6:45 A.M, suena el despertador. Despego mi cabeza de la almohada. Desayuno como siempre: los inalterables mates con miel de la mañana y algun cereal, fruta y/o tostada. Camino hasta la costanera. Me tomo el 21 que va por Bustillo para llegar al cole. En septiembre ya empieza a anticiparse la claridad del sol a esa hora...
Llego al colegio. Acomodo mis cosas y espero la llegada de los niños. Personas únicas. ç
Siempre lo mismo: no sé qué me deparará el día. La rutina está llena de rutina, claro, pero a diferencia de otras profesiones, la docencia es antirutina. Después de darle vueltas al asunto, llegué a la conclusión de que los educadores que ven la docencia como rutina tediosa, no disfrutan de lo que hacen y provocan la misma sensación en los educandos. ¿Será así de simple?. No sé. Es sólo una idea, algo que se observa a menudo y que repercute directamente en la capacidad de improvisar, de acrecentar el desarrollo de las curiosidades y preguntas que aparecen sin planificaciones de por medio. Las formas de enseñar son diversas, y desde la experiencia sólo puedo decir que no tengo un método de libro, no reparo en una forma precisa, de hecho, no sé como es que enseño. Me divierto, lo disfruto, me dejo llevar por los chicos y hago que comprendan y aprendan conceptos casi sin darse cuenta. Si ellos se ríen y me miran concentrados sin sacarme los ojos de encima, ahi mismo, en ese instante, trato de que sigan sonriendo, porque en ese goce por verme haciendo torpezas o diciendo cosas ridículas, aparece una palabra nueva, una estructura nueva del lenguaje, o más aun, un vínculo único entre nosotros, que utilizaré hasta fin de año, para continuar cosechando sonrisas.
Lo más raro es que no pensé todas estas cosas para dar clases. Un día entré a un salón y así es como sucedió. Recién ahora estoy tratando de entender como es que se generan lazos y aprendizajes... ¡ de manera inconsciente!

lunes, febrero 19, 2007

¿Definiciones?

Siempre es mucho,
nunca es demasiado,
infinito es incalculable,
normal es mediocre,
inmortal es curioso y atemorizante.
Milagro es un imposible quizás.
Amor lo es todo.
Creo.

No soy

Soy una diagonal inmersa en un cuadriculado feroz.
Soy el viento en la quietud circundante.

Soy caníbal y violeta arrasante,
soy trazado audaz en los pasteles precisos.

Soy historia abandonada en espacios ilegibles.
Soy irregularidad culpable en la pulcritud estampada.

Y así no soy,
y dejo de ser,
porque los sueños no tienen lugar.

jueves, febrero 08, 2007

La postal detrás de la postal


Lago planchado, nada de viento, el reflejo casi perfecto de las montañas nevadas en el agua, el sol prometedor se asoma sin verguenza...
Los barilochenses saben a lo que me refiero: a esos días imperdibles, únicos, espectaculares.
¡Pero ojo! Si usted es turista y le prometieron (y cobraron) una habitación con vista al Nahuel Huapi, infórmese... y si no tiene a quien preguntar, les dejo este espacio abierto. Trataremos de ser fieles a la realidad y contarle que la ciudad se esmera en afear el entorno, ignorándolo "casi" por completo. Digo "casi" porque podría ser peor. En lugar de un desprolijo cableado quizás a alguien se le ocurre levantar un muro...

martes, febrero 06, 2007

EuPHórico casamiento


Estoy un tanto desviada de mi rutina habitual... y bueno... UNO NO SE CASA TODOS LOS DÍAS! no?

miércoles, enero 03, 2007

Feliz 2007!







Exportado por error

(Aunque sea terriblemente molesto, traten de leerlo sin reparar en la falta de acentos y de enies)

Inspirado por su interes por el reino vegetal, mi padre decidio introducir caseramente al pais unas plantitas que logicamente carecen de traduccion, denominadas 'cheromujas'.

Oriundas de Rusia, estas plantas de hojas elegantes, consideradas medicinales y portadoras de flores increiblemente perfumadas y de efectos aparentemente alucinogenos, viajaron embotadas en la oscuridad del equipaje aereo y a la deriva de la buena fortuna de mi padre al momento de cruzar los puestos de aduana.

Luego de haber aterrizado en Ezeiza a principios del mes de diciembre, las cheromujas han logrado atravesar valientemente las vueltas del destino para transformarse en individualidades y por fin conocer a sus nuevos duenios desparramados por la Argentina: Olivos, Chascomus, Carilo y San Martin de los Andes.

Todo transcurria segun lo planeado. Cada raiz en su maceta, cada hoja en su tallo, cada duenio con su reciente adquisicion. Pero existe un detalle con patas que merece un parentesis especial.

Un pequenio ser surgio imprevistamente de la poca tierra que acompaniaba a las cheromujas. Los testigos aseguran que se desperezo notoriamente, luego de un prolongado y obligado letargo. Este bichito diminuto quizas nunca encuentre a los de su especie o quizas se adapte sin problemas. Tal vez nunca eche raices vagando en un suelo y clima desconocidos…

Y mientras imagino sus sensaciones, recuerdo la invasion accidental de la tijereta en nuestro habitat patagonico, que cruzo la cordillera a bordo de la madera traida de Chile. Alejandonos del azar, tal vez desconozcamos los verdaderos planes de nuestro simpatico amigo, quien por ahi se decidio por el exilio luego de una crisis de hartazgo provocado por el crudo frio moscovita.

Quizas se trate de un expatriado, un renegado, un aventurero, un bicho de otro pozo o simplemente de un exportado por error. Donde se encontrara ahora ? Estara gozando del pavimento hirviente, lidiando con alguna amenaza o embarcandose hacia un nuevo rumbo?

(La foto se las debo, nadie alcanzo a retratar el momento de su desembarque en un jardin boscoso de la costa atlantica)


viernes, diciembre 15, 2006

Época de deseos

"Desiderata", si las fuentes no me engañan, deviene etimológicamente de lo que se desea, de lo deseado para un otro, en este caso, y a través de este poema, mi deseo navideño o findeañero para quienes entren al blog. Va en idioma original, porque inevitablemente suena mejor, pero también va en castellano, para que nadie quede excluido y pueda disfrutar estas palabras escritas por Max Ehrmann en 1927.

Desiderata

Go placidly amid the noise and haste, and remember what peace
there may be in silence.
As far as possible without surrender be on good terms with all persons.
Speak your truth quietly and clearly;and listen to others,
even the dull and the ignorant;they too have their story.
Avoid loud and aggressive persons,they are vexations to the spirit.
If you compare yourself with others,you may become vain and bitter;
for always there will be greater and lesser persons than yourself.
Enjoy your achievements as well as your plans.
Keep interested in your own career, however humble;
it is a real possession in the changing fortunes of time.
Exercise caution in your business affairs;for the world is full of trickery.
But let this not blind you to what virtue there is;many persons strive f
or high ideals; and everywhere life is full of heroism.
Be yourself.Especially, do not feign affection.
Neither be cynical about love;for in the face of all aridity and
disenchantmentit is as perennial as the grass.
Take kindly the counsel of the years, gracefully surrendering
the things of youth. Nurture strength of spirit to shield you
in sudden misfortune. But do not distress yourself with dark imaginings.
Many fears are born of fatigue and loneliness.
Beyond a wholesome discipline,be gentle with yourself.
You are a child of the universe,no less than the trees and the stars;
you have a right to be here. And whether or not it is clear to you,
no doubt the universe is unfolding as it should.
Therefore be at peace with God,whatever you conceive Him to be,
and whatever your labours and aspirations,
in the noisy confusion of life keep peace with your soul.
With all its sham, drudgery, and broken dreams,it is still a beautiful world.
Be cheerful. Strive to be happy.
(Max Ehrmann, 1927).-

Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz
que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible,
vive en buenos términos con todas las personas,
enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos,
se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos.
Pero no te cierres a la virtud que hay en ella;
mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo.
En especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor;
porque en medio de todas la aridez y el desengaño, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando paulatinamente
las cosas de juventud.
Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina.
Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se bondadoso contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo, no menos que los plantas y las estrellas;
y tienes derecho a existir, y si te resulta claro o no,
el universo marcha como debe. Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
cualquiera sea tu modo de concebirlo
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta,
que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso.
Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.

sábado, noviembre 25, 2006

Palabras sobre las palabras

Octavio Paz escribió: "Mi amor por la palabra comenzó cuando oí hablar a mi abuelo y cantar a mi madre, pero también cuando los oí callar y quise descifrar o, más exactamente, deletrear su silencio. Las dos experiencias forman el nudo de que está hecha la convivencia humana: el decir y el escuchar. Por eso, el amor a nuestra lengua, que es palabra y es silencio, se confunde con el amor a nuestra gente, a nuestros muertos, los silenciosos y a nuestros hijos que aprenden a hablar. Todas las sociedades humanas comienzan y terminan con el intercambio verbal, con el decir y el escuchar". (Zacatecas, 1997)

Más allá de los momentos y usos que existen, como por ejemplo dentro de lo estrictamente oral o escrito, en el pensamiento, la emisión y recepción como ejercicio físico/neurológico o como parte mutante y al mismo tiempo inalterable de nuestra cultura, es sumamente placentero reflexionar acerca del lugar que ocupan las palabras en nuestra vida, mejor dicho (o escrito), el espacio que nuestra vida le dedica a las palabras.

jueves, noviembre 16, 2006

Preguntas sin respuestas


En el marco del taller de filosofía para chicos de 7 años de edad, surgieron algunos cuestionamientos interesantes:

“¿Cómo es el cielo?” (Amara) ..... “Amara, el cielo es azul, no lo ves?” (Julieta)

“¿De dónde salió la tierra y para qué existimos?” (Leonardo)

“¿Por qué mi mamá cuida más a Matilda que a mi?” (Abril)

“¿Existe Zeus?” (Juan S.) ...... “Ahhhhh, vos seguís creyendo como los griegos” (Joaquín)

“¿Cómo se creó el sol, el espacio, la tierra y los árboles?” (Sebastián)

“¿Existe el cuco o no?” (Elena)

“Si Dios creó al primer bebé y era chiquitito y no había personas grandes, ¿quién lo cuidó hasta que se hizo grande?” (Elena)

“¿Dónde pueden estar las almas de mis bisabuelos?” (Amara)

“¿Existen los unicornios?” (Julieta)

“Pero, ¿de dónde salieron todos al final?” (Leonardo)

“Quiero saber si caerá un cometa en el mundo y si evolucionaron las especies” (Alejandro)

“¿El mundo tendrá fin?” (Manuel)

“¿Algún día explotará el sol?” (Nicholas)

“Yo quiero saber por qué Juan es tan gracioso” (Juana)

“¿Cómo será el hijo de mi hija o la hija de mi hijo?” (Leonardo)

“¿Quién inventó los sentimientos humanos?” (Federica)

“¿Cómo sería estar muerto?” (Florencia)

“¿Quién inventó a Dios?” (Brisa)

sábado, octubre 28, 2006

La Cotidianeidad nuestra de cada día II



ESA ODIOSA COSTUMBRE DE HABLAR DEL CLIMA

Cuando apenas nos encontramos con alguien (conocido o desconocido), casi siempre hacemos un comentario sobre las condiciones climáticas. Parece ser una costumbre argentinísima o barilochísima. No sé si en otros lugares la gente se saluda e inmediatamente después comenta: “¡Qué viento!”, “El pronóstico es alentador”, “Mañana llueve”, “¿Tenés idea de cuando va a salir el sol?”.

A veces nos salimos osadamente de la raya y profundizamos con un “¿Viste lo que pasó en Turquía?” o “Ayer tuve una entrevista de trabajo y me fue bastante bien”.

No sé a qué atribuirlo. Supongo que lo primero que uno dice se relaciona directamente con el entorno, con ese contexto común en el que se ven inmersos los actores que conversan amenamente sobre las nubes que vienen o van. Pero teniendo tantas cosas de las cuales charlar, siempre terminamos haciendo un comentario sobre aquello que se nos aparece casi como una obligación.

Muchas veces sucede que inmediatamente después de haber comentado algo sobre la humedad o la temperatura, el silencio se apodera de la conversación y ya no se sabe qué decir… ah si, quizás se recae nuevamente en el inevitable estiramiento del tópico, haciendo alusión y ejerciendo futurismo: “Tal vea mañana mejore”.

Quizás deberíamos admitir tristemente, que no sabemos expresar nada más allá del clima, o probablemente en muchos casos, necesitemos comentar lo trivial, rindiéndonos ante la idea de que es el preludio obligado para comenzar a hilar palabras con nuestro interlocutor.