jueves, enero 26, 2012

Euforia / Euphoria

" La felicidad no es suficiente para mí. Yo exijo euforia."


(Calvin, de la tira Calvin & Hobbes)

martes, diciembre 27, 2011

Cuando un colibrí se posa

Cuando un colibrí se posa, los recuerdos más felices se suspenden en el aire. Se convierten en el néctar de aquellos momentos venideros que se sueñan con la sonrisa imperceptible y el lento parpadear. Suspira la hiedra, se relajan las flores y un halo hechicero se adueña de la tristeza que guardan los corazones.
Cuando un colibrí se posa, las fragancias se estancan en la despedida de la embriaguez. La espera enredada no sabe si tomar el camino de la quietud desesperante o la sabia locura. Sólo las hojas perciben el fin del suspenso. Nervaduras relucientes que viven tanto en la pulcritud de los jardines como en las selvas tupidas que cuidan los bordes de Cariló.
El resto de los vivientes apenas lo siente. Las vacaciones ofrecen demasiadas distracciones como para detenerse a observar el mundo y sentirse parte de él. Los pasajeros en tránsito evitan involucrarse pero no saben que al hacerlo dejan pasar la oportunidad de sus vidas.
Porque cuando un colibrí se posa, la séptima ola cae con más fuerza para despojarnos de nuestros sentidos. Da la orden que atraviesa los médanos como un eco empujado por el viento que busca afinar la percepción de lo incoloro y lo impalpable. A pesar de todo, a pesar del miedo. El bosque lo comprende; un amor como pocos se está gestando. Los besos no dados alimentan la euforia y el aire se estremece dando una clara señal: ¡a volar!

martes, diciembre 20, 2011

Navidad

Deseo que las luces no se extingan y se enciendan nuevas sonrisas, nuevos sueños, proyectos, planes, sentimientos y momentos llenos de felicidad.

miércoles, septiembre 21, 2011

Bienvenida (oficialmente) Primavera!







Les dejo estas fotos que saqué en el jardín patagónico de mi mamá hace un tiempo.

lunes, septiembre 19, 2011

Palabras que me trae el mar que vive en mí

El vaivén de mi oleaje
lejos está de acunarme.
Nadie conoce mejor que yo
el principal de mis motivos.

El mar no sabe ser breve.
Yo no sé vivir a medias.

domingo, julio 31, 2011

Culpa y perdón: un lugar común

El castigo auto impuesto proviene de la culpa, de la percepción que indica que las sombras son el destino merecido de quien se equivoca.

A veces vivimos condenados al exilio de la oscuridad y encontramos el modo de sobrevivir danzando erráticamente con cada una de sus formas. En otras ocasiones pasamos años inmersos en la luz, consagrados al convencimiento de la insólita perfección de nuestras vidas. Pero por lo general, tenemos la tendencia de hacer malabares para acomodar nuestras emociones y sentimientos, sin dejar de lado el fin último del auto conocimiento.

Solemos persuadirnos creyendo que nos aceptamos con todas nuestras luces y sombras pero en realidad todo depende del verdadero perdón que podamos ejercer sobre algunas de nuestras turbias decisiones. Para ello, tal vez sólo tengamos que levantar la vista, y observar que después de todo, hasta las estrellas más brillantes conviven naturalmente con la más negra de las noches.

lunes, enero 17, 2011

Bien hermanito, lo logramos de nuevo!


Tal como lo hicimos el año pasado, cumplimos y volvimos a desafiar las dunas pinamarenses.

martes, diciembre 21, 2010

Mis deseos


Gracias a photofunia pude hacer este efecto. Es un papá noel un poco serio, pero les aseguro que tiene buenas intenciones. ¡Feliz Navidad!

martes, noviembre 30, 2010

Expo de fin de año




El taller de acuarela al que asisto tiene una energía tan intensa que no parece que sea fin de año. Trabajamos, llevamos, acomodamos, colgamos y nos sacamos estas fotos con la misma energía con la que empezamos a pintar allá por Marzo.


Están todos invitados a asistir a la muestra anual de talleres de extensión cultural de la Escuela Superior de Bellas Artes Regina Pacis ubicada en 25 de mayo 327, San Isidro.


Podrán ir a chusmear toda la semana del lunes 6 al viernes 10 de diciembre de 13:30 a 19:00 hs.


¡Ojalá les guste!

martes, noviembre 23, 2010

viernes, octubre 29, 2010

Playing along / Yendo con la corriente

Pero dónde estaban enterradas todas estas inseguridades e indecisiones?
En la vida a veces aparecen encrucijadas que sacan a relucir cosas que creíamos claras.
Por el momento prefiero seguir corriendo.

I'm going to turn up the volume
Till I can't even think

Subiré el volúmen
Hasta que ya no pueda pensar.

Esta tal vez no sea una de las canciones más conocidas de Keane, pero me encanta escucharla cuando salgo a correr.

viernes, octubre 08, 2010

Definiciones

La vida es
un ciclo constante
de inspiración


y espiración.

viernes, septiembre 24, 2010

JA!


Hija, mirá la Zucarita... digo, la Suricata.
(Frase oída ayer por la tarde en Temaikén)

jueves, septiembre 02, 2010

Una historia de amor

Me enganché como una garrapata. Siento una atracción inexplicable. No tenía expectativas y ahora la única expectativa que tengo es que esto no se termine nunca. Encontrarse con lo inesperado y gozarlo desde el mismísimo inicio no es poca cosa. Es como cuando uno está deleitándose con una rica comida y la come muy despacio a pesar de que del fondo aflora una fuerza arrebatadora que pretende devorarse el plato entero. Supongo que debe ser como enamorarse a primera vista.

Leo y disfruto cada hoja esperando que las páginas se reproduzcan mágicamente mientras duermo. Ruego que se de el milagro de que el grosor del lomo del libro acabe pareciéndose a la más gorda de las enciclopedias y no se termine nunca.

miércoles, agosto 11, 2010

El poder de la mente

Salí como cualquier otro día y logré hacer uno de mis mejores tiempos. Les juro que se trataba del mismo recorrido, las mismas piernas, la misma variedad musical, los mismos brazos y pulmones.
La cabeza también era la misma pero hubo pensamientos diferentes aquel día. Por alguna extraña y motivante razón me la pasé pensando en la carrera más tradicional que tiene mi pueblo. Siempre que la fui a ver (les aseguro que fui incontables veces y que va todo el pueblo a verla) sentí que algún día tenía que estar del otro lado. Ojalá algún día pueda correrla y no ser una mera espectadora, ese es mi pensamiento cada vez que me dejo llevar por las emociones que me provoca. Hay una adrenalina que recorre la punta del Cerro Chapelco, el oleaje más intenso del Lago Lácar, los senderos llenos de nieve y barro del Circuito Arrayanes y los bosques más tupidos del Cerro Bandurrias. Ese día es especial, ese día hay emoción y fiesta en San Martín de los Andes y todo se transmite en vivo por radio con los auspiciantes locales históricos que apoyan el trabajo de los periodistas y colaboradores que cuentan lo que no vemos desde los puestos de control que ocupan.
Siempre fui amante de los deportes y me alegra mucho saber que uno de mis hermanos ahora le dedique varias horas semanales a la actividad física.
Durante su última visita hablamos del tetra y se nos ocurrió correr el año que viene en postas. Fue sólo una idea, pero lo bueno de correr así es que por un lado somos realistas, ya que ninguno rema ni tiene kayak y por otro, sabemos que haciendolo juntos, tenemos muchas chances de terminar bien y no sufriendo. Ahora tenemos que entrenar, decidirnos por la disciplina que querramos hacer y completar el equipo. Ojalá podamos convencerlo a JJ. O tal vez a MaxD. ¿Quién sabe?
Lo increíble fue que con sólo pensar en la posibilidad de participar en el tetra, logré bajar mi marca. La mente tiene una energía y una fuerza capaces de llevarnos a cambiar cosas que veíamos estancadas.

sábado, julio 31, 2010

Percepciones


Los 80 de mi abuelo nos han juntado a casi todos y estamos disfrutando de familiares que viven en lugares muy lejanos y que vemos, con suerte y viento a favor, una vez al año. Estos atracones de familia son lindísimos, agotadores y cuando llega el momento de despedir a quienes nos visitan, nos invaden las siguientes percepciones: cuan diferentes son nuestras rutinas, cuántas pequeñas cosas nos separan y nos unen, cuántos deseos de poder vernos más seguido y con mayor exclusividad para poder charlar de igual a igual y no de a quince en una mesa atropellada, cuánto tiempo ha pasado desde aquella historia o aquella otra anécdota que recordamos y cuántas horas nos quedan para compartir juntos antes de que despegue el primer avión o zarpe el primer micro. ¡Snif!

jueves, julio 15, 2010

Bajo la lluvia


Otra mañana gris y húmeda me espera. De inmediato noto una sorpresiva soledad en mi circuito rutinario. Divino, pienso, y esta vez comienzo a esquivar charcos en lugar de personas.
Mientras corro bajo la llovizna fría no puedo evitar empaparme de los recuerdos de mi lejana Patagonia y de aquellas rutinas lluviosas que nunca se repetirán. Para mi no hay como correr con el viento en la cara y las gotas heladas castigando mis cachetes. A quienes no corren, les recomiendo hacerlo y a quienes lo hacen, les recomiendo hacerlo bajo la lluvia y a quienes acostumbran correr bajo la lluvia o la nieve, les recomiendo hacerlo escuchando este tema. Es mágico.
Tiempo de elongar un poco. Después me cuentan.

jueves, julio 08, 2010

Muerte irónica

Estaba reunida con su hermano, el gobernador de la Provincia de Neuquén. La reunión se extendió y no llegó a horario para tomar el avión para regresar a su ciudad. Entonces decidió partir en auto junto a sus colaboradores. Ya casi llegando a San Martín de los Andes, en una recta ubicada en las cercanías del aeropuerto local, donde la calzada siempre estuvo ondulada y desnivelada, el conductor perdió el control, se cruzó de carril y chocó frontalmente con otro vehículo. Todos murieron menos él. La nieve aportó lo suyo y la noche había enfriado aun más la calzada.
Luchó por su vida varias horas estando consciente, hablando inclusive con los médicos y con quienes la rodeaban en la habitación común del hospital local. Digo común no porque tenía coronita y necesitaba algo lujoso, sino porque precisaba de mayores atenciones médicas.
Dicen que la operaron y que las secuelas por dentro eran irreversibles. Hubo misa pero no hubo velatorio, porque aun se investigan las causas de su muerte.
Hoy mi querido pueblo está de luto porque falleció Luz Sapag, la intendente que cumplía su tercer mandato en ese rol. Casi todos allí la conocían personalmente, yo no tuve el gusto. Siendo intendente tomó decisiones que respeté y que aplaudí, pero también hubo algunos asuntos irresueltos que precisaban decisiones que nunca se tomaron.
Un aeropuerto local inseguro y de muy pobres características, donde los vuelos no llegan y los aviones sanitarios no aterrizan cuando más se los necesita, una ruta en estado decadente, falta de equipamiento y de una unidad de terapia intensiva en un hospital regional que quedó chico hace tiempo, que no alcanza y que encima recibe gente de poblados aledaños. Sé que no todo es tan simple y que la ruta provincial es resposanbilidad de la provincia, que el tema del aeropuerto tiene muchas aristas, que las mejoras del hospital dependen de muchas decisiones, bla, bla, bla, pero esto es una demostración más de lo trunco y complicado que es avanzar y mejorar en este país. Que plata no hay, que faltan inversiones, que siempre lo mismo, siempre sopa y las justificaciones no sirven cuando pasan tragedias como estas o cuando sabemos que hay temas primarios irresueltos como el hambre, la falta de educación, salud, etc. Esta muerte tiene tanta ironía encima que anoche no pude dormir.
Estoy harta de tomar sopa.

°Los hechos narrados están basados en los comentarios provenientes de personas que viven en San Martín de los Andes.

viernes, junio 11, 2010

Una sana costumbre

Vivió en la Argentina la mayor parte de su vida en el seno de una familia que aun mantenía y veneraba las costumbres de su lugar de origen. Al igual que muchas de las familias que se asentaron en este país luego de los conocidos conflictos bélicos del viejo mundo, sus abuelos fueron empujados a tomar la decisión de partir para sobrevivir y encontrar un nuevo horizonte.

Paradójicamente ahora ha vuelto a la tierra de sus antepasados donde vive hace más de 20 años forjando una realidad muy diferente. O tal vez no tanto.

Hace un rato ya que está con la pala en la mano y cada paleada lo lleva a recordar su infancia al borde de la Panamericana, en aquella casa de apariencia inacabada donde su vida estaba volcada al aire libre. Las calles sin asfaltar y las parcelas deshabitadas constituían los baldíos y los espacios ideales para los encuentros barriales dedicados al fulbito.

Allí armaban los equipos al tún tún y se disponían al juego sin antes cumplir con una tradición que ninguno de los jóvenes jugadores comprendía y menos aún, cuestionaba:

_ ¿Aureri? Preguntaba uno.

_ ¡Diez! Gritaban todos al unísono.


¿Qué significaba eso? ¿Era un apellido?

Muchas veces más de uno se preguntó quién diablos era Aureri, por qué nunca daba la cara y por qué siempre todos preguntaban por él. Además no se entendía por qué respondían diez con tanta seguridad cuando todos sabían perfectamente que en el campo de juego eran once representantes de cada lado.

Pasaron los goles y los años, y si bien la efervescencia de aquellos encuentros deportivos aplacó la curiosidad, la inquietud quedaría latente en el tintero de la memoria.

Una paleada más y una sonrisa nostálgica dieron por terminado el perímetro de la canchita. Ahora los pibes del barrio, incluyendo sus dos hijos, podrán dejar que las computadoras descansen un rato, vestir con orgullo las camisetas de Messi, Kaká o Rooney y salir a improvisar gambetas.

Hay que reconocer que los ingleses inventaron deportes maravillosos y el fútbol es uno de ellos. La historia suele dar respuesta a casi todo y es así como años más tarde se enteraría de que esa costumbre sagrada, provenía justamente de tierras británicas:

_ Are you ready? Preguntaba un pibe inglés.

_ Yes! Gritaban los del equipo contrario.


Kilómetros más allá o más acá, años antes o después, el deporte sigue siendo el mismo y continúa con la labor de unir pibes. Se puede salir a jugar a la pelota en un potrero de tierra dura o correr en una cancha de césped esponjoso y ambos lugares tienen la capacidad de generar la misma pasión.

Miró el bosque tupido de fondo y comparó el aire helado que sentía en la cara con la humedad bonaerense de su niñez. Terminó de poner los postes de los arcos hechos de troncos de abedules y se imaginó inaugurando uno de ellos con un golcito de chilena.

Su legado ya era un hecho. Aureri había cruzado el océano una vez más para estar presente en otra canchita y recordarles a todos lo más importante que tiene esta sana costumbre: jugar.

Yo nunca jugué al fútbol pero creo que me hubiese encantado hacerlo. Sólo espero que Aureri haya sacado pasaje para ir a Sudáfrica para que todos seamos testigos de las sanas costumbres y de un gran espectáculo.