
Todas las banderas se mueven a ritmo costero y es así como los guardavidas festejan su día. Esto demuestra lo poco que se usa la celeste, que en perfecto estado; y yo me arriesgaría a decir que aun guarda marcas almidonadas del doblado; se burla del resto y de todos nosotros, que nunca la vimos colgada al llegar a la playa.
La roja y negra está para el cambio, de eso no hay dudas. Laburó como pocas toda la temporada.