jueves, febrero 08, 2007

La postal detrás de la postal


Lago planchado, nada de viento, el reflejo casi perfecto de las montañas nevadas en el agua, el sol prometedor se asoma sin verguenza...
Los barilochenses saben a lo que me refiero: a esos días imperdibles, únicos, espectaculares.
¡Pero ojo! Si usted es turista y le prometieron (y cobraron) una habitación con vista al Nahuel Huapi, infórmese... y si no tiene a quien preguntar, les dejo este espacio abierto. Trataremos de ser fieles a la realidad y contarle que la ciudad se esmera en afear el entorno, ignorándolo "casi" por completo. Digo "casi" porque podría ser peor. En lugar de un desprolijo cableado quizás a alguien se le ocurre levantar un muro...

4 comentarios:

MaxD dijo...

Sí, queda haaarrrmoso! No hay nada más lindo que una vista del lago con poste y cables, enrollados así, tan artísticamente... lástima que no se ve el transformador...

Euphoria dijo...

Desde el tranformador podrían hacer un blaconcito y usarlo tipo mirador...

MaxD dijo...

Al menos sacaron los árboles que podrían tapar el lago o molestar a los cables...

Caribdis dijo...

Sí, como dice maxd, los árboles no sirven. Además los cables tienen onda de arte suburbano tipo Regazzoni, o Minujin después de un caño volador. Al margen de la ironía estúpida: ¿Bariloche quiere parecerse a Buenos Aires, que le da las espaldas al Río de la Plata? (Río de la Porquería quedaría mejor)
Espero que no, porque sería una contradicción de los vecinos "auténticamente barilochenses", y eso nos hace quedar como tontos auténticos.