viernes, agosto 14, 2009

Ah, la vecindad

Apoyo al vecino que puso este cartel y aclaro que los ¨vecinos¨de mi edificio no saquen a defecar a sus mascotas a su vereda, porque también es la mía, y además si no me equivoco, la vereda sigue siendo pública.

1 comentario:

MaxD dijo...

Cuando se toca este tema me acuerdo de una anécdota en extremo ridícula, comparto: de visita al depto. de un amigo, mientras esperaba a que bajara a abrirme la puerta, sale un vecino (de ese mismo edificio) con su perrito, lo lleva hasta el poste de luz justo frente a la puerta, ahí hace sus necesidades y vuelta a entrar, por supuesto ayudado por el empleado de seguridad de ese mismo edificio (le abrió la puerta tanto para salir como para entrar, todo eso en menos de un minuto e intercambio de amistosos saludos. Yo no merecí el mismo trato por portar cara de desconocido).