domingo, febrero 08, 2009

Postal marina


Mar espejo, verdoso y gris amarronado. Mar denso, lechoso, revuelto. Mar confuso, ventoso, coleccionista de nubes que sobrevuelan el eterno movimiento, zambullendo sus sombras en los horizontes rasantes y camaleónicos.

Mar encubridor de audacias retorcidas que sólo pueden delatar los granos de arena, mientras susurran volando punzantes hasta estamparse en los cuerpos sin permiso.

Todavía tengo al gigante plateado en mis ojos, en mis oídos, en mis zapatos y en mi piel. Tengo gusto a sal, ardor a sal, aureolas de sal, blancas como la espuma escalonada que deviene repetitivamente en cada ola, en cada brisa, siempre igual, nunca igual. Sin sutilezas.

La inmensidad que se mece bajo los cielos inconstantes apenas se aprecia desde el mundo que existe entre los amaneceres y la arena. Algunos chapotean, nadan y barrenan sin reparar más allá de los brillantes espejismos creados por los reflejos del sol, que disfrazan de perlas al acaparador de las profundidades más misteriosas incapaces de ser imaginadas.

6 comentarios:

MaxD dijo...

Linda descripción de sensaciones. A mí me abruma el mar de modo distinto a la montaña. Siguiendo las últimas líneas de tu texto, me inquieta lo que esconden sus aguas: medusas y calamares gigantes, cornalitos, monstruos milenarios, gente que no recibió sepultura, etc.

F. Fabian dijo...

Jajaja...un tierno Max...gente que no recibio sepultura y cayo de algun avion, no?
La otra hace una descripcion bellisima el asunto y el otro le sale con los muertos insepultos...jaja
Saludos para ambos.
Y vos Kira enviaselo a melizza para que lo cuelgue en Puentes Amarillos...

Euphoria dijo...

Entendelo, no pudo vacacionar los días que se había reservado.:0)
Eso es justamente lo que está bueno de 1 blog, los contrastes...

MaxD dijo...

Perdón si arruiné la poesía... la playa tiene su magia y lo expresaste en forma bella.

Respecto a la gente que no recibió sepultura, no solo me refería a aquella arrojada de los aviones, sino a más de un accidentado, como bien se sabe en los lagos de por acá, y en el mar la otra costa no se ve.

Jesús dijo...

Muy linda y rica descripción. Gracias, me sentí por un segundo enfrente del mar. Que lmitado, en cambio, es el pensamiento de otros, se ve que no cambia.

dulce dijo...

Qué hermoso escrito. Me hiciste sentir en la arena, con los labios con un gusto marino y el ojos nubes blancas.