lunes, marzo 17, 2008

La casa de los gatos




Una vecina me contó que a una cuadra del departamento que alquilamos existe una casa dedicada exclusivamente a los gatos. Lo curioso es que no se trata de hembras humanas dedicadas a cazar hombres, sino de bonitos y variados felinos.
Imagínenlo, a pocas cuadras del río, en una cuadra preciosa y bien cotizada de Zona Norte, un lugar donde sólo viven gatos con gatas y gatitos que cuentan con una casona de dos pisos y un enorme jardín para disfrutar.
Aparentemente vivía una familia (de humanos) que en principio tenía un par de mascotas ronroneantes pero cuando llegó el momento de mudarse, optó por no vender ni alquilar la propiedad, todo lo contrario.
Así es como todos en el barrio saben que si encuentran un gatito huérfano, lastimado o desnutrido, deben acercarlo a la famosa “casa de los gatos”, donde además de haber lugar, hay comida y techo para todos ellos. Del mismo modo, si alguien necesita o quiere una mascota espantaroedores, sabrá dar con las coordenadas exactas para hallar un gato a medida.
Nadie ha comentado nada acerca de los olores, arañazos y maullidos durante épocas de celo o fuertes disputas. Tal vez deba visitar a los vecinos para averiguar si pueden dormir de noche.
“Hay cada loco” me decía mi vecina refiriéndose al propietario de la casa gatuna. Pero yo pienso que el que tuvo esta iniciativa es un loco totalmente aceptable (además de tener plata, of course) .


9 comentarios:

Anónimo dijo...

Kira!!
Cómo estás prima? Yo aprovecho que tengo un ratito y me doy una vuelta por tu blog... La "casa de gatos" de tu barrio me hizo acordar a aquella anciana de los Simpsons que vive con decenas de gatos y ¡los lanza a todo aquel que se acerque! Por lo pronto en mi casa hay dos gatas castradas, aunque eso no nos ahorra que en la época de celos de los gatos vecinos el techo no se convierta en un ¡conventillo gatuno! Imagino lo que debe ser para los vecinos de esa casa, aunque me supongo que debe ser enorrrmeee, con lo cual también disminuye las posibilidades de que lleguen a escuchar tooodooo!!
Te mando muchos besos!!!
Nati

Marina dijo...

Interesante, pero espero que el duenio de la casa sea responsable no solo de darle de comer y cuidarlos sino de castrar por lo menos a las hembras, para que no se reproduzcan en forma exponencial, como lo suelen hacer los gatos.

Jesús dijo...

Muy bueno. Me gustan los gatos, mucho.
Me hizo acordar a la forma de escribir de Dolina.

Euphoria dijo...

Ahora que lo decís, nunca leí nada de Dolina, es algo que tengo pendiente...

Anónimo dijo...

No me gustan los gatos, pero me enterneció la descripción tan emotiva que hiciste. Casi que hasta me intriga conocer la casa...
Se te extraña en Bariloche!
Besotes!
Rosario

Marcos dijo...

¿Ya te apoderaste de un gatito?

Euphoria dijo...

Gracias RO! Yo también los extraño, no sabés cuánto. En breve incluiré fotos originales de la casa así la podés ver...
Marcos: No me apoderé de ninguno, porque ya tengo uno que rescaté de la calle en Bariloche y me lo traje a Baires, no lo podía dejar... pero además, por más que quiera otro, creo que sería muy abultado tener dos mascotas en un departamento. (Nunca tuve gatos, nunca me gustaron, pero tengo una relación muy especial con el mio y aprendí a querer a los felinos)

dulce dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
dulce dijo...

Hola,
buen relato. breve y descriptivo. aquí en méxico, en el muncipio de Tlalnepantla, también hay una casa asilo de gatitos, que comparten con la dueña, techo y alimentos. Y vaya, también piensa que está loca. A mi me parece un hermoso gesto, aunque los gatos son más independientes que agradecidos.
ciao.