domingo, marzo 25, 2007
lunes, febrero 19, 2007
¿Definiciones?
Siempre es mucho,
nunca es demasiado,
infinito es incalculable,
normal es mediocre,
inmortal es curioso y atemorizante.
Milagro es un imposible quizás.
Amor lo es todo.
Creo.
nunca es demasiado,
infinito es incalculable,
normal es mediocre,
inmortal es curioso y atemorizante.
Milagro es un imposible quizás.
Amor lo es todo.
Creo.
No soy
Soy una diagonal inmersa en un cuadriculado feroz.
Soy el viento en la quietud circundante.
Soy caníbal y violeta arrasante,
soy trazado audaz en los pasteles precisos.
Soy historia abandonada en espacios ilegibles.
Soy irregularidad culpable en la pulcritud estampada.
Y así no soy,
y dejo de ser,
porque los sueños no tienen lugar.
Soy el viento en la quietud circundante.
Soy caníbal y violeta arrasante,
soy trazado audaz en los pasteles precisos.
Soy historia abandonada en espacios ilegibles.
Soy irregularidad culpable en la pulcritud estampada.
Y así no soy,
y dejo de ser,
porque los sueños no tienen lugar.
jueves, febrero 08, 2007
La postal detrás de la postal

Lago planchado, nada de viento, el reflejo casi perfecto de las montañas nevadas en el agua, el sol prometedor se asoma sin verguenza...
Los barilochenses saben a lo que me refiero: a esos días imperdibles, únicos, espectaculares.
¡Pero ojo! Si usted es turista y le prometieron (y cobraron) una habitación con vista al Nahuel Huapi, infórmese... y si no tiene a quien preguntar, les dejo este espacio abierto. Trataremos de ser fieles a la realidad y contarle que la ciudad se esmera en afear el entorno, ignorándolo "casi" por completo. Digo "casi" porque podría ser peor. En lugar de un desprolijo cableado quizás a alguien se le ocurre levantar un muro...
martes, febrero 06, 2007
domingo, enero 07, 2007
miércoles, enero 03, 2007
Exportado por error
(Aunque sea terriblemente molesto, traten de leerlo sin reparar en la falta de acentos y de enies) Inspirado por su interes por el reino vegetal, mi padre decidio introducir caseramente al pais unas plantitas que logicamente carecen de traduccion, denominadas 'cheromujas'. Oriundas de Rusia, estas plantas de hojas elegantes, consideradas medicinales y portadoras de flores increiblemente perfumadas y de efectos aparentemente alucinogenos, viajaron embotadas en la oscuridad del equipaje aereo y a la deriva de la buena fortuna de mi padre al momento de cruzar los puestos de aduana. Luego de haber aterrizado en Ezeiza a principios del mes de diciembre, las cheromujas han logrado atravesar valientemente las vueltas del destino para transformarse en individualidades y por fin conocer a sus nuevos duenios desparramados por la Argentina: Olivos, Chascomus, Carilo y San Martin de los Andes. Todo transcurria segun lo planeado. Cada raiz en su maceta, cada hoja en su tallo, cada duenio con su reciente adquisicion. Pero existe un detalle con patas que merece un parentesis especial. Un pequenio ser surgio imprevistamente de la poca tierra que acompaniaba a las cheromujas. Los testigos aseguran que se desperezo notoriamente, luego de un prolongado y obligado letargo. Este bichito diminuto quizas nunca encuentre a los de su especie o quizas se adapte sin problemas. Tal vez nunca eche raices vagando en un suelo y clima desconocidos… Y mientras imagino sus sensaciones, recuerdo la invasion accidental de la tijereta en nuestro habitat patagonico, que cruzo la cordillera a bordo de la madera traida de Chile. Alejandonos del azar, tal vez desconozcamos los verdaderos planes de nuestro simpatico amigo, quien por ahi se decidio por el exilio luego de una crisis de hartazgo provocado por el crudo frio moscovita. Quizas se trate de un expatriado, un renegado, un aventurero, un bicho de otro pozo o simplemente de un exportado por error. Donde se encontrara ahora ? Estara gozando del pavimento hirviente, lidiando con alguna amenaza o embarcandose hacia un nuevo rumbo? (La foto se las debo, nadie alcanzo a retratar el momento de su desembarque en un jardin boscoso de la costa atlantica) |
viernes, diciembre 15, 2006
Época de deseos
"Desiderata", si las fuentes no me engañan, deviene etimológicamente de lo que se desea, de lo deseado para un otro, en este caso, y a través de este poema, mi deseo navideño o findeañero para quienes entren al blog. Va en idioma original, porque inevitablemente suena mejor, pero también va en castellano, para que nadie quede excluido y pueda disfrutar estas palabras escritas por Max Ehrmann en 1927.
Desiderata
Go placidly amid the noise and haste, and remember what peace
there may be in silence.
As far as possible without surrender be on good terms with all persons.
Speak your truth quietly and clearly;and listen to others,
even the dull and the ignorant;they too have their story.
Avoid loud and aggressive persons,they are vexations to the spirit.
If you compare yourself with others,you may become vain and bitter;
for always there will be greater and lesser persons than yourself.
Enjoy your achievements as well as your plans.
Keep interested in your own career, however humble;
it is a real possession in the changing fortunes of time.
Exercise caution in your business affairs;for the world is full of trickery.
But let this not blind you to what virtue there is;many persons strive f
or high ideals; and everywhere life is full of heroism.
Be yourself.Especially, do not feign affection.
Neither be cynical about love;for in the face of all aridity and
disenchantmentit is as perennial as the grass.
Take kindly the counsel of the years, gracefully surrendering
the things of youth. Nurture strength of spirit to shield you
in sudden misfortune. But do not distress yourself with dark imaginings.
Many fears are born of fatigue and loneliness.
Beyond a wholesome discipline,be gentle with yourself.
You are a child of the universe,no less than the trees and the stars;
you have a right to be here. And whether or not it is clear to you,
no doubt the universe is unfolding as it should.
Therefore be at peace with God,whatever you conceive Him to be,
and whatever your labours and aspirations,
in the noisy confusion of life keep peace with your soul.
With all its sham, drudgery, and broken dreams,it is still a beautiful world.
Be cheerful. Strive to be happy.
(Max Ehrmann, 1927).-
Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz
que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible,
vive en buenos términos con todas las personas,
enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos,
se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos.
Pero no te cierres a la virtud que hay en ella;
mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo.
En especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor;
porque en medio de todas la aridez y el desengaño, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando paulatinamente
las cosas de juventud.
Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina.
Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se bondadoso contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo, no menos que los plantas y las estrellas;
y tienes derecho a existir, y si te resulta claro o no,
el universo marcha como debe. Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
cualquiera sea tu modo de concebirlo
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta,
que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso.
Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.
Desiderata
Go placidly amid the noise and haste, and remember what peace
there may be in silence.
As far as possible without surrender be on good terms with all persons.
Speak your truth quietly and clearly;and listen to others,
even the dull and the ignorant;they too have their story.
Avoid loud and aggressive persons,they are vexations to the spirit.
If you compare yourself with others,you may become vain and bitter;
for always there will be greater and lesser persons than yourself.
Enjoy your achievements as well as your plans.
Keep interested in your own career, however humble;
it is a real possession in the changing fortunes of time.
Exercise caution in your business affairs;for the world is full of trickery.
But let this not blind you to what virtue there is;many persons strive f
or high ideals; and everywhere life is full of heroism.
Be yourself.Especially, do not feign affection.
Neither be cynical about love;for in the face of all aridity and
disenchantmentit is as perennial as the grass.
Take kindly the counsel of the years, gracefully surrendering
the things of youth. Nurture strength of spirit to shield you
in sudden misfortune. But do not distress yourself with dark imaginings.
Many fears are born of fatigue and loneliness.
Beyond a wholesome discipline,be gentle with yourself.
You are a child of the universe,no less than the trees and the stars;
you have a right to be here. And whether or not it is clear to you,
no doubt the universe is unfolding as it should.
Therefore be at peace with God,whatever you conceive Him to be,
and whatever your labours and aspirations,
in the noisy confusion of life keep peace with your soul.
With all its sham, drudgery, and broken dreams,it is still a beautiful world.
Be cheerful. Strive to be happy.
(Max Ehrmann, 1927).-
Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda la paz
que se puede encontrar en el silencio. En cuanto te sea posible,
vive en buenos términos con todas las personas,
enuncia claramente tu verdad; escucha a los demás,
incluso al torpe e ignorante; ellos también tienen su historia.
Evita las personas ruidosas y agresivas, pues son un fastidio para el alma.
Si te comparas con los demás, te volverás vano y amargado;
porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú.
Disfruta de tus logros así como de tus planes.
Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea;
ella es un tesoro en el fortuito cambiar de los tiempos,
se cauto en tus negocios; pues el mundo está lleno de egoísmos.
Pero no te cierres a la virtud que hay en ella;
mucha gente se esfuerza por alcanzar nobles ideales;
y en todas partes la vida está llena de heroísmo, se tú mismo.
En especial, no finjas el afecto. Tampoco seas cínico en el amor;
porque en medio de todas la aridez y el desengaño, es perenne como la hierba.
Acata dócilmente el consejo de los años, abandonando paulatinamente
las cosas de juventud.
Cultiva la fuerza del espíritu para que te proteja en la adversidad repentina.
Pero no te angusties con fantasmas. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad.
Junto con una sana disciplina, se bondadoso contigo mismo.
Tú eres una criatura del universo, no menos que los plantas y las estrellas;
y tienes derecho a existir, y si te resulta claro o no,
el universo marcha como debe. Por lo tanto, manténte en paz con Dios,
cualquiera sea tu modo de concebirlo
y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones,
mantén la paz con tu alma en la bulliciosa confusión del planeta,
que con todas sus farsas y sueños fallidos, sigue siendo hermoso.
Ten cuidado. Esfuérzate por ser feliz.
sábado, noviembre 25, 2006
Palabras sobre las palabras
Octavio Paz escribió: "Mi amor por la palabra comenzó cuando oí hablar a mi abuelo y cantar a mi madre, pero también cuando los oí callar y quise descifrar o, más exactamente, deletrear su silencio. Las dos experiencias forman el nudo de que está hecha la convivencia humana: el decir y el escuchar. Por eso, el amor a nuestra lengua, que es palabra y es silencio, se confunde con el amor a nuestra gente, a nuestros muertos, los silenciosos y a nuestros hijos que aprenden a hablar. Todas las sociedades humanas comienzan y terminan con el intercambio verbal, con el decir y el escuchar". (Zacatecas, 1997)
Más allá de los momentos y usos que existen, como por ejemplo dentro de lo estrictamente oral o escrito, en el pensamiento, la emisión y recepción como ejercicio físico/neurológico o como parte mutante y al mismo tiempo inalterable de nuestra cultura, es sumamente placentero reflexionar acerca del lugar que ocupan las palabras en nuestra vida, mejor dicho (o escrito), el espacio que nuestra vida le dedica a las palabras.
Más allá de los momentos y usos que existen, como por ejemplo dentro de lo estrictamente oral o escrito, en el pensamiento, la emisión y recepción como ejercicio físico/neurológico o como parte mutante y al mismo tiempo inalterable de nuestra cultura, es sumamente placentero reflexionar acerca del lugar que ocupan las palabras en nuestra vida, mejor dicho (o escrito), el espacio que nuestra vida le dedica a las palabras.
jueves, noviembre 16, 2006
Preguntas sin respuestas

En el marco del taller de filosofía para chicos de 7 años de edad, surgieron algunos cuestionamientos interesantes:
“¿Cómo es el cielo?” (Amara) ..... “Amara, el cielo es azul, no lo ves?” (Julieta)
“¿De dónde salió la tierra y para qué existimos?” (Leonardo)
“¿Por qué mi mamá cuida más a Matilda que a mi?” (Abril)
“¿Existe Zeus?” (Juan S.) ...... “Ahhhhh, vos seguís creyendo como los griegos” (Joaquín)
“¿Cómo se creó el sol, el espacio, la tierra y los árboles?” (Sebastián)
“¿Existe el cuco o no?” (Elena)
“Si Dios creó al primer bebé y era chiquitito y no había personas grandes, ¿quién lo cuidó hasta que se hizo grande?” (Elena)
“¿Dónde pueden estar las almas de mis bisabuelos?” (Amara)
“¿Existen los unicornios?” (Julieta)
“Pero, ¿de dónde salieron todos al final?” (Leonardo)
“Quiero saber si caerá un cometa en el mundo y si evolucionaron las especies” (Alejandro)
“¿El mundo tendrá fin?” (Manuel)
“¿Algún día explotará el sol?” (Nicholas)
“Yo quiero saber por qué Juan es tan gracioso” (Juana)
“¿Cómo será el hijo de mi hija o la hija de mi hijo?” (Leonardo)
“¿Quién inventó los sentimientos humanos?” (Federica)
“¿Cómo sería estar muerto?” (Florencia)
“¿Quién inventó a Dios?” (Brisa)
sábado, octubre 28, 2006
La Cotidianeidad nuestra de cada día II


ESA ODIOSA COSTUMBRE DE HABLAR DEL CLIMA
Cuando apenas nos encontramos con alguien (conocido o desconocido), casi siempre hacemos un comentario sobre las condiciones climáticas. Parece ser una costumbre argentinísima o barilochísima. No sé si en otros lugares la gente se saluda e inmediatamente después comenta: “¡Qué viento!”, “El pronóstico es alentador”, “Mañana llueve”, “¿Tenés idea de cuando va a salir el sol?”.
A veces nos salimos osadamente de la raya y profundizamos con un “¿Viste lo que pasó en Turquía?” o “Ayer tuve una entrevista de trabajo y me fue bastante bien”.
No sé a qué atribuirlo. Supongo que lo primero que uno dice se relaciona directamente con el entorno, con ese contexto común en el que se ven inmersos los actores que conversan amenamente sobre las nubes que vienen o van. Pero teniendo tantas cosas de las cuales charlar, siempre terminamos haciendo un comentario sobre aquello que se nos aparece casi como una obligación.
Muchas veces sucede que inmediatamente después de haber comentado algo sobre la humedad o la temperatura, el silencio se apodera de la conversación y ya no se sabe qué decir… ah si, quizás se recae nuevamente en el inevitable estiramiento del tópico, haciendo alusión y ejerciendo futurismo: “Tal vea mañana mejore”.
Quizás deberíamos admitir tristemente, que no sabemos expresar nada más allá del clima, o probablemente en muchos casos, necesitemos comentar lo trivial, rindiéndonos ante la idea de que es el preludio obligado para comenzar a hilar palabras con nuestro interlocutor.
martes, octubre 24, 2006
Aprendiendo sobre mis raíces con el diario dominical
Encontrarme con esté artículo en la sección CULTURA de LA NACIÓN del último domingo, fue como adentrarme en un mundo propio y al mismo tiempo mediático, lleno de significados, de orgullo y de curiosidad. A continuación les dejo un extracto...
Ah, y les aclaro, que soy descendiente de este tal Savva Mamontov... si, efectivamente, soy Kira Mamontova, más Euphoria que nunca!
FABRICANTE DE SUEÑOS
Palabra cumplida. Para explicar la trayectoria de este fabricante de genios, conviene remontarse a dos años antes de su nacimiento, a 1870, cuando Savva Mamontov, un noble riquísimo, mecenas de las artes, compró una casa de campo en los alrededores de Moscú, Abramtsevo (donde había vivido Gogol), e instaló en ella -influido por los principios del inglés William Morris y su movimiento Arts & Crafts- una fábrica de cerámica artística. Mamontov se rodeó de diseñadores, escultores y pintores, a los que mantenía y estimulaba con generosidad e imaginación. Amaba el teatro y tenía, en su mansión moscovita y en Abramtsevo, pequeñas salas privadas donde se presentaron las primeras escenografías inspiradas en el folklore eslavo, con su particular estilo "ilustración de cuento de hadas": coloridas, minuciosamente detalladas en clave fantástica, sin duda derivadas de los íconos bizantinos (origen de la pintura rusa) y de las imágenes populares con que los juglares trashumantes hacían entender sus leyendas a los campesinos analfabetos, en Rusia como en el resto de Europa. Las primeras pinturas de Kandinsky o las características cajitas esmaltadas en negro con delicadas figuras legendarias, en venta aún hoy, hablan ese mismo lenguaje, entre rústico y refinado, de la imaginería eslava. A ella debe sumarse también el aporte de los escitas nómadas y el del Asia Menor, desde las bestias fabulosas venidas de los santuarios de Siria hasta las miniaturas persas, cosechadas en el Camino de la Seda a través de ciudades cuyos nombres resuenan en Occidente con ecos de Las mil y una noches : Samarcanda, Basora, Ispahan
Toda este portentoso cargamento iconográfico, de una riqueza ornamental inigualada, se volcó en las escenografías creadas para los teatros de Mamontov, de cuyos talleres surgió, tras una primera etapa estrictamente privada, la segunda generación de los grandes escenógrafos que deslumbrarían a Occidente: Bilibin (1876-1928), Korovin (1861-1939), Golovin (1863-1930), Natacha Gontcharova (1881-1962; descendiente del poeta Pushkin), Larionov (nacido en 1881) y el acaso más famoso, León Bakst (1866-1924). Todos ellos y el gran Alexander Benois (1870-1961) acompañarían a Diaghilev en su asedio y toma de París, a partir de 1906.
Examen de una estrategia
Del examen de la carrera de Diaghilev nace, en principio, la hipótesis de una estrategia muy hábilmente concebida. Tal vez no haya sido así, pero los hechos parecerían probarlo. Su primer movimiento fue acercarse a la galaxia Mamontov -quien en 1898 había llevado su troupe a San Petersburgo- e integrarse a ella. En 1904 fundó la revista Mundo del Arte , órgano de la asociación artística del mismo nombre, y promovió la aparición de otras ( Apolo , El Vellocino de Oro ) en las que colaboraron los más importantes creadores en múltiples disciplinas. Ya en 1897, Serguei
(conservaba todavía el nombre eslavo, que más tarde simplificaría en el Serge francés) había llamado la atención en San Petersburgo al organizar una exposición de acuarelas inglesas. Al año siguiente fue el turno del arte escandinavo, con idéntica repercusión. Y en 1905 llegó por fin la de arte ruso, en el espléndido palacio de Táurida: allí estaban todos, los orfebres de las estepas, las alfombras del Turquestán, los vidrios pintados por artesanos populares, los bocetos de los escenógrafos, los grandes pintores con el tradicional Repin y el moderno Serov a la cabeza. Y puesto que los decoradores de teatro eran también dibujantes, grabadores y pintores calificados, lo que ellos expusieron es, desde una mirada actual, la simiente del arte de vanguardia, tal como florecería inmediatamente después de la revolución de 1917 y que el estalinismo haría abortar.
Ah, y les aclaro, que soy descendiente de este tal Savva Mamontov... si, efectivamente, soy Kira Mamontova, más Euphoria que nunca!
FABRICANTE DE SUEÑOS


Examen de una estrategia


lunes, octubre 09, 2006
Concepto VIP
Siempre me intrigó eso de los sectores VIP, esos espacios en donde solo se les permite la entrada a ciertas personas. La sigla VIP deriva del inglés; curiosa o causalmente; “Very Important People”, que significa ni más ni menos que "gente o personas muy importantes". Curioso, como todo aquello que se piensa más de cinco minutos.
Personas trascendentales, personas con poder, personas con plata, semidioses resplandecientes y despampanantes divas. Todos ellos son considerados importantes. Antes de generar cualquier duda, aclaro que no tengo nada en contra de separar el arribo de los famosos a un aeropuerto o en un restaurante a fines de que se sientan contenidos en un ámbito íntimo sin las invasiones molestas de los fans. Lo que aquí cuestiono es el calificativo de esos espacios.
Además, hoy más que nunca, hay ciertas personas que requieren un espacio seguro ya sea por el trabajo que ejercen, las ideas que defienden o los grupos que representan. Es fundamental que se resguarde y se respete tanto el propio bienestar como el del prójimo, pero no por eso debemos considerarlos “personas muy importantes”, seres intocables que legitiman la idea de que hay otras personas no tan importantes… ¿o será un simple mal entendido?.
PERSONA es una categoría en la que entramos todos los seres humanos, no hay diferencias, así lo estudiamos y sentimos todos (creo), sobre todo si se tuvo una profesora de Filosofía tan exigente como la mía.
Las personas son sujetos subsistentes, distintos, capaces de auto conocerse como originantes de sus propios actos, capaces de trascender los límites de la materia y de superar los condicionamientos y que al mismo tiempo poseen la capacidad de abrirse al mundo y a los otros, lo que les permite ser dueños del sentido y de la realización de su propia vida, sin importar su raza, sexo, edad, limitaciones físicas, psíquicas, económicas, etc.
Cada persona es un misterio: podemos conocer algo de ella, pero nunca todo. Es como un "pequeño reino insondable y autónomo", que posee derechos naturales, conciencia y libertad.
Pero, ¿existen personas mas o menos importantes que otras?. Es un error creer que si, así como también puede llegar a ser un traspié el hecho de estar cuestionando algo que no requiere demasiada atención como este planteo.
De todas formas, en esta época en donde se mata por las diferencias o se juzga a quienes piensan o actúan de otra manera, nunca está de más recaer en el valor de la igualdad, por más que se trate de una salita con alfombra roja y cómodas sillas para cierta clase de gente.
No es más que otro ejemplo de lo superficiales y erróneos que son algunos conceptos. Me cuesta creer que es algo casual, algo carente de mensaje, algo que surgió a la deriva o por la necesidad de una urgente definición. Menos mal que la ingenuidad se desvanece con el andar de los años, aunque honestamente creo que la ceguera generalizada va en aumento.
Al fin y al cabo, todos tenemos algún ranking de lo que significan las personas importantes en la vida de cada uno. ¿Pero qué sucede con las bayas de cordones dorados que reiteran una y otra vez la inminencia del límite donde habitan esponjosos asientos que nos separan unos de otros?. Indudablemente, la sociedad también tiene su propia categorización pero hay que preguntarse sobre los lazos que la definen.
Estos espacios donde reina la comodidad son los que resguardan, defienden y promueven la intimidad de las personas que los frecuentan. Esto nos abre el panorama hacia dos direcciones. Por un lado nos conduce hacia una legítima necesidad de protección o de seguridad frente al acoso que muchas veces se transforma en una clara falta de respeto, y por otro, nos demuestra que en muchos casos la separación es innecesaria.
Diariamente podemos encontrarnos con casos en donde se atenta directamente contra la libertad del prójimo. Tal vez esto no sucedería si se tuviera la noción de que el derecho propio es tan importante como el ajeno, pero en el caso de que la exclusividad de estos espacios esté destinada a personas que se creen o aparentan ser más importantes que otras, entonces nos encontramos nuevamente con un caso que nos obliga a replantear tanto la base de nuestros hábitos como la de nuestros valores.
En algunos países del primer mundo, el mismísimo primer mandatario puede convivir sin problemas en un gran salón o auditorio sin recurrir al salón VIP, rodeándose de un gran número de personas. Claro que en ese caso todas las personas deben atravesar un severo control de seguridad, sobre todo si consideramos los sucesos trascendentales que araron hondo en la historia contemporánea.
Pero la otra óptica del asunto consiste en analizar la trascendencia de la apariencia, cosa que tanto gusta y atrae por estos lados. Si bien esta concepción corresponde a otra arista del tema, no deja de ser parte del folklore popular, donde aparentar, ostentar y sostener una actitud de poder, describe nuestra cultura.
Todo se visualiza desde lo propio, desde una errada comprensión natural que lo ve todo como si le correspondiera, como si la empatía y los derechos ajenos no existiesen y lo público fuera una obligación obvia que permite sostener atribuciones erradas. Del mismo modo, quienes frecuentan los espacios VIP con aires de superioridad, también comprueban la falta de ubicación frente al resto de las personas. Es como que la sociedad está sedienta de brújulas que expliquen los espacios y las actitudes en un marco en donde todas las personas somos igual de importantes.
Si bien existe un importante recorrido histórico capaz de ampliar las razones por las cuales suceden algunos hechos y se desarrollan estos espacios, no es momento ahora de abordar las causas de algunas determinaciones, sobre todo teniendo en cuenta que cada uno actúa a su manera frente a los otros.
Por ello, simplemente me tomo el trabajo de reiterar la necesidad de poseer íntimos recintos que aseguren la estadía de las personas que pudieran correr un potencial riesgo. Lo que cuestiono, como ya mencioné anteriormente, es la etiqueta de ese espacio, de ese nombre otorgado, quien sabe cuándo y por quién. Es por ello que mi propuesta está centrada en las siglas PR (privacidad requerida), simplemente para no dar lugar a malos entendidos…
Personas trascendentales, personas con poder, personas con plata, semidioses resplandecientes y despampanantes divas. Todos ellos son considerados importantes. Antes de generar cualquier duda, aclaro que no tengo nada en contra de separar el arribo de los famosos a un aeropuerto o en un restaurante a fines de que se sientan contenidos en un ámbito íntimo sin las invasiones molestas de los fans. Lo que aquí cuestiono es el calificativo de esos espacios.
Además, hoy más que nunca, hay ciertas personas que requieren un espacio seguro ya sea por el trabajo que ejercen, las ideas que defienden o los grupos que representan. Es fundamental que se resguarde y se respete tanto el propio bienestar como el del prójimo, pero no por eso debemos considerarlos “personas muy importantes”, seres intocables que legitiman la idea de que hay otras personas no tan importantes… ¿o será un simple mal entendido?.
PERSONA es una categoría en la que entramos todos los seres humanos, no hay diferencias, así lo estudiamos y sentimos todos (creo), sobre todo si se tuvo una profesora de Filosofía tan exigente como la mía.
Las personas son sujetos subsistentes, distintos, capaces de auto conocerse como originantes de sus propios actos, capaces de trascender los límites de la materia y de superar los condicionamientos y que al mismo tiempo poseen la capacidad de abrirse al mundo y a los otros, lo que les permite ser dueños del sentido y de la realización de su propia vida, sin importar su raza, sexo, edad, limitaciones físicas, psíquicas, económicas, etc.
Cada persona es un misterio: podemos conocer algo de ella, pero nunca todo. Es como un "pequeño reino insondable y autónomo", que posee derechos naturales, conciencia y libertad.
Pero, ¿existen personas mas o menos importantes que otras?. Es un error creer que si, así como también puede llegar a ser un traspié el hecho de estar cuestionando algo que no requiere demasiada atención como este planteo.
De todas formas, en esta época en donde se mata por las diferencias o se juzga a quienes piensan o actúan de otra manera, nunca está de más recaer en el valor de la igualdad, por más que se trate de una salita con alfombra roja y cómodas sillas para cierta clase de gente.
No es más que otro ejemplo de lo superficiales y erróneos que son algunos conceptos. Me cuesta creer que es algo casual, algo carente de mensaje, algo que surgió a la deriva o por la necesidad de una urgente definición. Menos mal que la ingenuidad se desvanece con el andar de los años, aunque honestamente creo que la ceguera generalizada va en aumento.
Al fin y al cabo, todos tenemos algún ranking de lo que significan las personas importantes en la vida de cada uno. ¿Pero qué sucede con las bayas de cordones dorados que reiteran una y otra vez la inminencia del límite donde habitan esponjosos asientos que nos separan unos de otros?. Indudablemente, la sociedad también tiene su propia categorización pero hay que preguntarse sobre los lazos que la definen.
Estos espacios donde reina la comodidad son los que resguardan, defienden y promueven la intimidad de las personas que los frecuentan. Esto nos abre el panorama hacia dos direcciones. Por un lado nos conduce hacia una legítima necesidad de protección o de seguridad frente al acoso que muchas veces se transforma en una clara falta de respeto, y por otro, nos demuestra que en muchos casos la separación es innecesaria.
Diariamente podemos encontrarnos con casos en donde se atenta directamente contra la libertad del prójimo. Tal vez esto no sucedería si se tuviera la noción de que el derecho propio es tan importante como el ajeno, pero en el caso de que la exclusividad de estos espacios esté destinada a personas que se creen o aparentan ser más importantes que otras, entonces nos encontramos nuevamente con un caso que nos obliga a replantear tanto la base de nuestros hábitos como la de nuestros valores.
En algunos países del primer mundo, el mismísimo primer mandatario puede convivir sin problemas en un gran salón o auditorio sin recurrir al salón VIP, rodeándose de un gran número de personas. Claro que en ese caso todas las personas deben atravesar un severo control de seguridad, sobre todo si consideramos los sucesos trascendentales que araron hondo en la historia contemporánea.
Pero la otra óptica del asunto consiste en analizar la trascendencia de la apariencia, cosa que tanto gusta y atrae por estos lados. Si bien esta concepción corresponde a otra arista del tema, no deja de ser parte del folklore popular, donde aparentar, ostentar y sostener una actitud de poder, describe nuestra cultura.
Todo se visualiza desde lo propio, desde una errada comprensión natural que lo ve todo como si le correspondiera, como si la empatía y los derechos ajenos no existiesen y lo público fuera una obligación obvia que permite sostener atribuciones erradas. Del mismo modo, quienes frecuentan los espacios VIP con aires de superioridad, también comprueban la falta de ubicación frente al resto de las personas. Es como que la sociedad está sedienta de brújulas que expliquen los espacios y las actitudes en un marco en donde todas las personas somos igual de importantes.
Si bien existe un importante recorrido histórico capaz de ampliar las razones por las cuales suceden algunos hechos y se desarrollan estos espacios, no es momento ahora de abordar las causas de algunas determinaciones, sobre todo teniendo en cuenta que cada uno actúa a su manera frente a los otros.
Por ello, simplemente me tomo el trabajo de reiterar la necesidad de poseer íntimos recintos que aseguren la estadía de las personas que pudieran correr un potencial riesgo. Lo que cuestiono, como ya mencioné anteriormente, es la etiqueta de ese espacio, de ese nombre otorgado, quien sabe cuándo y por quién. Es por ello que mi propuesta está centrada en las siglas PR (privacidad requerida), simplemente para no dar lugar a malos entendidos…
martes, septiembre 26, 2006
domingo, septiembre 17, 2006
El cuarto poder: ¿Propulsor o sustituto?
“El periodismo no debe inmiscuirse en el terreno de la justicia”, solía decir un profesor de derecho... pero en nuestro querído país, los límites entre poderes son cada vez más difusos y más permeables.
Todavía puedo oír sus palabras referidas a la división de poderes y a ese “arco invisible” que intentan atravesar algunos comunicadores osados, haciendo uso y abuso de un rol que no les corresponde. Sabemos que el denominado PERIODISMO DENUNCIATIVO se trata de una forma y de un estilo particular de ejercer la investigación. Pero lo cierto es que hace unos años los casos de uso, y también de abuso, de este modo de denunciar los males de la sociedad, marcaron una tendencia que logró exponer la ineptitud de los roles inherentes a algunos de los (siempre protagonistas) tres poderes, y al mismo tiempo, logró encauzar la información, direccionándola hacia los lineamientos convenientes.
Pero es aquí donde me encuentro hoy, luego de haber visto muchas cámaras ocultas y luego de haber sentido vergüenza ajena en reiteradas ocasiones estando sola frente a la pantalla. Las palabras de ese profesor resurgen con aires de renovación, porque los casos son otros y porque algunas circunstancias mediáticas han cambiado.
Escucho atentamente el dial cotidiano que hoy me acerca las palabras de Enrique Piñeyro, director de la renombrada película “Whisky, Romeo, Zulú” y del recientemente estrenado documental “Fuerza Aérea Sociedad Anónima”. La verdad es que me cuesta creer lo que escucho. Tal vez porque en el fondo, la ingenuidad y el idealismo, continúen siendo esas variables siempre vigentes que me abstraen de la realidad, o tal vez se deba a que esta situación se codea con lo increíble.
Días después de haber estrenado dicho documental, muchos argentinos se enteraron de cómo se operan y se manejan un sinnúmero de situaciones riesgosas que pueden acabar siendo fatales. Una variedad enorme de hechos que ponen en evidencia un sistema precario, apareció en la pantalla grande para que abramos aún más los ojos, y como aclara el cineasta y ex piloto; “Esto no es para sembrar pánico, sino para evitar el próximo accidente, pretendo que mi película cambie algo”.
La película está centrada en los niveles de inseguridad en tierra de los controles aéreos: muestra instalaciones y tecnología deteriorada y en desuso y en general habla de un bajo nivel de profesionalidad. Los cambios que ahora se proponen, tal como lo dijo el propio Piñeyro, serán lentos: se espera que el traspaso demore por lo menos 18 meses en terminar de concretarse. Además declaró como testigo en la causa abierta por las irregularidades expuestas en la cinta. Se mostró complacido con el cambio del área de seguridad aerocomercial a manos civiles: " Es un gigantesco paso adelante ", expresó.
Pero las palabras de aquel profesor volvieron a mi mente para retumbar aun más fuerte. Más de lo mismo, con otros actores, pero con paralelismo escalofriante. Lo que genera impotencia es el hecho de que recién luego de que un sinfín de datos reales y fielmente documentados haya salido a la luz, la Ministro Nilda Garré dio a conocer la decisión de investigar a fondo dicha información para tomar cartas en el asunto. Pero lo verdaderamente sorprendente de todo esto es que hubo alguien que decidió meterse con cámara en mano, en un espacio acotado sin demasiada resistencia, para encontrar un mundo dedicado a la improvisación, a la corrupción y a la falta de herramientas para operar y cuidar a miles de viajeros por día.
Se necesitó de una idea, de tiempo y de ganas de mostrar, para que comiencen a despertar los movimientos adormecidos de quienes poco hacen por la prevención. Si bien trascendió que desde el Gobierno aseguraron que el documental "Fuerza Aérea S.A." "no influyó" en la decisión que "está en estudio desde hace tiempo", es oportuno subrayar que el devenir de los sucesos publicados desmoronó el manto y se agilizaron procesos que, esperemos, logren eludir accidentes evitables. También se aclaró que el criterio que se aplicará en el traspaso de la aviación civil a control civil "busca cumplir con estándares mundiales como el de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)". Ahora si todas las declaraciones se retuercen, se expresan y se contextualizan. Ahora que las imágenes más impactantes y los hechos más fuertes están a la vista de todos, llueven las preocupaciones.
En definitiva, una vez que los medios se dedican a denunciar, se oyen los ecos de un poder estancado que decide reaccionar. Así y todo tengo mis dudas, porque no se sabe a ciencia cierta si hacen de cuenta que reaccionan frente a un problema mediático, no para resolverlo de cuajo sino para tapar la cascada de opiniones, o si lo hacen para dar real empuje a una situación que requiere de suma atención y rápida resolución.
Debo confesar que no disfruto de los micrófonos invasores y los lentes disfrazados. No me atrapan las palabras irrespetuosas, ni las miradas cómplices en cámara. Pero al parecer, este país de gobernantes enmascarados, de sistemas atascados y de civiles ofuscados, precisa de periodistas, comunicadores y hasta de cineastas con gran tenacidad, osadía y hasta de insinuación y estilo insolentes, que se encarguen de liberar algunas de las tantas cosas que no salen a la luz por falta de publicación de información (porque por lo visto muchas veces se esconde o se desconoce), sin olvidar además, la deserción de búsqueda por parte de quienes relegamos, a veces conscientemente, el interesante y aterrador contexto que nos rodea.
Todavía puedo oír sus palabras referidas a la división de poderes y a ese “arco invisible” que intentan atravesar algunos comunicadores osados, haciendo uso y abuso de un rol que no les corresponde. Sabemos que el denominado PERIODISMO DENUNCIATIVO se trata de una forma y de un estilo particular de ejercer la investigación. Pero lo cierto es que hace unos años los casos de uso, y también de abuso, de este modo de denunciar los males de la sociedad, marcaron una tendencia que logró exponer la ineptitud de los roles inherentes a algunos de los (siempre protagonistas) tres poderes, y al mismo tiempo, logró encauzar la información, direccionándola hacia los lineamientos convenientes.
Pero es aquí donde me encuentro hoy, luego de haber visto muchas cámaras ocultas y luego de haber sentido vergüenza ajena en reiteradas ocasiones estando sola frente a la pantalla. Las palabras de ese profesor resurgen con aires de renovación, porque los casos son otros y porque algunas circunstancias mediáticas han cambiado.
Escucho atentamente el dial cotidiano que hoy me acerca las palabras de Enrique Piñeyro, director de la renombrada película “Whisky, Romeo, Zulú” y del recientemente estrenado documental “Fuerza Aérea Sociedad Anónima”. La verdad es que me cuesta creer lo que escucho. Tal vez porque en el fondo, la ingenuidad y el idealismo, continúen siendo esas variables siempre vigentes que me abstraen de la realidad, o tal vez se deba a que esta situación se codea con lo increíble.
Días después de haber estrenado dicho documental, muchos argentinos se enteraron de cómo se operan y se manejan un sinnúmero de situaciones riesgosas que pueden acabar siendo fatales. Una variedad enorme de hechos que ponen en evidencia un sistema precario, apareció en la pantalla grande para que abramos aún más los ojos, y como aclara el cineasta y ex piloto; “Esto no es para sembrar pánico, sino para evitar el próximo accidente, pretendo que mi película cambie algo”.
La película está centrada en los niveles de inseguridad en tierra de los controles aéreos: muestra instalaciones y tecnología deteriorada y en desuso y en general habla de un bajo nivel de profesionalidad. Los cambios que ahora se proponen, tal como lo dijo el propio Piñeyro, serán lentos: se espera que el traspaso demore por lo menos 18 meses en terminar de concretarse. Además declaró como testigo en la causa abierta por las irregularidades expuestas en la cinta. Se mostró complacido con el cambio del área de seguridad aerocomercial a manos civiles: " Es un gigantesco paso adelante ", expresó.
Pero las palabras de aquel profesor volvieron a mi mente para retumbar aun más fuerte. Más de lo mismo, con otros actores, pero con paralelismo escalofriante. Lo que genera impotencia es el hecho de que recién luego de que un sinfín de datos reales y fielmente documentados haya salido a la luz, la Ministro Nilda Garré dio a conocer la decisión de investigar a fondo dicha información para tomar cartas en el asunto. Pero lo verdaderamente sorprendente de todo esto es que hubo alguien que decidió meterse con cámara en mano, en un espacio acotado sin demasiada resistencia, para encontrar un mundo dedicado a la improvisación, a la corrupción y a la falta de herramientas para operar y cuidar a miles de viajeros por día.
Se necesitó de una idea, de tiempo y de ganas de mostrar, para que comiencen a despertar los movimientos adormecidos de quienes poco hacen por la prevención. Si bien trascendió que desde el Gobierno aseguraron que el documental "Fuerza Aérea S.A." "no influyó" en la decisión que "está en estudio desde hace tiempo", es oportuno subrayar que el devenir de los sucesos publicados desmoronó el manto y se agilizaron procesos que, esperemos, logren eludir accidentes evitables. También se aclaró que el criterio que se aplicará en el traspaso de la aviación civil a control civil "busca cumplir con estándares mundiales como el de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI)". Ahora si todas las declaraciones se retuercen, se expresan y se contextualizan. Ahora que las imágenes más impactantes y los hechos más fuertes están a la vista de todos, llueven las preocupaciones.
En definitiva, una vez que los medios se dedican a denunciar, se oyen los ecos de un poder estancado que decide reaccionar. Así y todo tengo mis dudas, porque no se sabe a ciencia cierta si hacen de cuenta que reaccionan frente a un problema mediático, no para resolverlo de cuajo sino para tapar la cascada de opiniones, o si lo hacen para dar real empuje a una situación que requiere de suma atención y rápida resolución.
Debo confesar que no disfruto de los micrófonos invasores y los lentes disfrazados. No me atrapan las palabras irrespetuosas, ni las miradas cómplices en cámara. Pero al parecer, este país de gobernantes enmascarados, de sistemas atascados y de civiles ofuscados, precisa de periodistas, comunicadores y hasta de cineastas con gran tenacidad, osadía y hasta de insinuación y estilo insolentes, que se encarguen de liberar algunas de las tantas cosas que no salen a la luz por falta de publicación de información (porque por lo visto muchas veces se esconde o se desconoce), sin olvidar además, la deserción de búsqueda por parte de quienes relegamos, a veces conscientemente, el interesante y aterrador contexto que nos rodea.
jueves, septiembre 07, 2006
OjOs de gatO, pAlAbrAs de humAno


Lo miro y me pregunto qué ve cuando mira.
Mi gato me ve, pero no sé si me observa. A veces siento que si, porque al invadir su espacio de caluroso letargo en el altillo, veo que sus ojos siguen cada uno de mis movimientos cuando cuelgo la ropa.
¿Para qué pone todas esas telas insoportablemente húmedas en esos alambres?
Pero el gato no sabe de “telas”, ni de “alambres” como las sabemos nosotros…
¿Por qué insisten en que me suba al sillón y cuando a veces lo hago me revolean sin titubear?
¿Qué es esta pantalla luminosa y este ruido interrumpido provocado por estos cuadraditos tan frágiles y movedizos?
Así es, el gato está acá conmigo, mirando fijo la pantalla y tal vez leyendo entre líneas todas las suposiciones y las preguntas que me he dispuesto a hacer acerca de su naturaleza felina. Nunca sabré qué piensa, pero al mismo tiempo intuyo que algo medita cuando fija su mirada en mis quehaceres cotidianos. Esta intriga me mata, pero me gustaría creer que él también se pregunta acerca de lo que veo yo cuando decido observarlo con detenimiento. ¿No será demasiado?
sábado, septiembre 02, 2006
Decires
lunes, agosto 21, 2006
Renunciadora
Titila el cursor al compás del reloj. No tolero verlo contar los espacios que me faltan por completar. Me muerdo una uña con la mirada perdida. Oigo la música cómplice de la presión y huelo la exigencia auto impuesta a través de los tambores latinos de esa canción.
Extraño las sonrisas y las lágrimas que me visitaban como musas. La nada es una liviandad inaceptable. La nulidad caracteriza la falta de estímulo y sólo logra que unamos letras para conformar palabras que enredarán oraciones que derivarán en párrafos macizos y bonitos, pero tal vez, vacíos.
Suenan goteras a los lejos, formando una verdadera orquesta con el resto de los sonidos de este hogar. Pero hoy estas habitaciones no son sinónimo de calidez, sino de un estado insoportable de vacío. Hoy creo en los ángeles, de veras, creo en las hadas, creo en los gnomos sabios. Alguien me dirá algo al oído. Confío en los silencios repentinos que saben de espirales conceptuales y de ideas retorcidas para comenzar a respetar la cascada temática que a veces nos arrolla.
La música ahora cambió. Mutó la tensión de la breve luz que trataba de saciar la necesidad de mis ojos. Continúo a la espera de ese personaje para que me dicte su historia, como una sostenida vibración de regocijo que despierte algo en los demás a través mío.
Nadie aparece en escena. No caben espacios mientras esté centrada en mi nada. Tal vez sea yo el duende transparente y el hada insulsa. Soy la inexorable ejecutadora de estas palabras poco interesantes. Mirar, oír, sentir y percibir, esa es la consigna. La férrea necesidad de una actitud que sobrepase lo propio es la respuesta para ambientar con palabras lo que falta en ésta página.
Nada. Nada aún. Lo lamento. Sólo me propongo reponerme en un futuro, esperemos, cercano. De lo contrario renuncio. Que fea palabra, que horrible significado, que idea limitada. Renuncio ante la carencia de ideas, me desligo de la sutil batalla… Hoy soy sólo eso: una renunciadora empedernida y amigable, pero renunciadora al fin.
Extraño las sonrisas y las lágrimas que me visitaban como musas. La nada es una liviandad inaceptable. La nulidad caracteriza la falta de estímulo y sólo logra que unamos letras para conformar palabras que enredarán oraciones que derivarán en párrafos macizos y bonitos, pero tal vez, vacíos.
Suenan goteras a los lejos, formando una verdadera orquesta con el resto de los sonidos de este hogar. Pero hoy estas habitaciones no son sinónimo de calidez, sino de un estado insoportable de vacío. Hoy creo en los ángeles, de veras, creo en las hadas, creo en los gnomos sabios. Alguien me dirá algo al oído. Confío en los silencios repentinos que saben de espirales conceptuales y de ideas retorcidas para comenzar a respetar la cascada temática que a veces nos arrolla.
La música ahora cambió. Mutó la tensión de la breve luz que trataba de saciar la necesidad de mis ojos. Continúo a la espera de ese personaje para que me dicte su historia, como una sostenida vibración de regocijo que despierte algo en los demás a través mío.
Nadie aparece en escena. No caben espacios mientras esté centrada en mi nada. Tal vez sea yo el duende transparente y el hada insulsa. Soy la inexorable ejecutadora de estas palabras poco interesantes. Mirar, oír, sentir y percibir, esa es la consigna. La férrea necesidad de una actitud que sobrepase lo propio es la respuesta para ambientar con palabras lo que falta en ésta página.
Nada. Nada aún. Lo lamento. Sólo me propongo reponerme en un futuro, esperemos, cercano. De lo contrario renuncio. Que fea palabra, que horrible significado, que idea limitada. Renuncio ante la carencia de ideas, me desligo de la sutil batalla… Hoy soy sólo eso: una renunciadora empedernida y amigable, pero renunciadora al fin.
viernes, agosto 11, 2006
La cotidianeidad nuestra de cada día

"El arte del remoloneo"
Me cuesta dormirme y me cuesta levantarme. Todo es cuesta arriba. Comienzo a dar vueltas apenas me acuesto, con mis extremidades y con mis neuronas, pero al mismo tiempo, sólo soy capaz de respirar cuando escucho el despertador a la mañana siguiente. En ese instante tan odiado apenas puedo codear a mi compañero obligándolo a apretar la tecla que logra silenciar el insoportable chillido.
En ese preciso momento, daría cualquier cosa por quedarme remoloneando. Durante esos minutos de conciencia tambaleante logro llegar a la conclusión de que cuando vuelva de trabajar, tengo que dormir la siesta. Allí cuando los movimientos son lentos y los segundos son más rápidos que de costumbre, sólo tengo energías para envidiar al gato.
El remoloneo es un arte y la suerte de unos pocos. No sólo de aquellos que no tienen obligaciones y pueden gozar del vagueo en general, sino de aquellos que un domingo a la mañana pueden permanecer envueltos en sus sábanas más tiempo del habitual. No como yo, que cuando tengo la oportunidad de remolonear, no la aprovecho. Siempre hay alguna final de tenis para ver, algún mate para tomar o algún momento matutino para disfrutar en serena soledad.
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